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Adolescente contrajo VIH y sus papás le dieron la espalda

El Centro de Consejería y Denuncias de VIH/Sida y DD.HH Paraguay, recibió durante un año 267 casos de discriminación. Entre ellos se encuentra la triste historia de una adolescente de 16 que vivió en carne propia el estigma de la sociedad.

Como toda adolescente Ana (nombre ficticio), a sus 16 años, se enamoró perdidamente. Su príncipe azul era una persona mayor de edad.

La familia de Ana nunca estuvo de acuerdo con la relación, por lo que ella decidió huir con él. Protegió a capa y espada la historia que ella, en su inocencia, creía que iba a ser como en los cuentos de hadas.

La convivencia pronto se tornó una pesadilla. El hombre comenzó a agredirla físicamente, ella quedó embarazada y tiempo después se enteró de lo peor: había sido infectada con el VIH.

Atrapada en un laberinto que parecía no tener salida, la joven decidió volver a su casa, pero sus padres no querían saber nada de ella.

Luego de deambular por todas partes, Ana tuvo que ir otra vez a lo de su concubino y nuevamente fue víctima de todo tipo de agresiones.

Esta triste historia la dio a conocer el abogado Francisco Benítez, miembro del Centro de Consejería y Denuncias de VIH/Sida y DD.HH Paraguay.

Estadísticas

El caso de Ana es solo una de los 267 denuncias que se recibió durante un año (enero 2018-enero 2019).

El activista dijo que Ana denunció el hecho, por lo que el Centro de Consejería tomó intervención y explicó que este tipo de casos ocurre de manera muy frecuente.“El estigma social que sufren las personas con VIH es abrumante”, indicó el profesional del derecho.

Al mismo tiempo habló de las empresas que despiden a las personas que conviven con la enfermedad. “Recibimos 10 denuncias concretas de gente que en un primer test le salió positivo y ni siquiera fue confirmado”, dijo.

Agregó que, a pesar de que existe una ley contra la discriminación, la normativa no es tenida en cuenta.

Explicó que las empresas que piden pruebas de VIH a los que trabajan o van a trabajar son pasibles de multas de hasta 100 jornales mínimos (G. 8.125.200) y, en caso de incurrir en el hecho, incluso pueden ser clausuradas.

¿Dónde recurrir o a quién llamar?

Si sos víctima de discriminación y necesitas asesorarte podés comunicarte al #3535 desde tu Tigo.

Para realizar las denuncias también está disponible el (0985) 649 119. O se puede llegar hasta el local de la Consejería, ubicada sobre Venezuela c/ Diagonal Molas, Asunción.

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