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Abue viajó más de 200 km para ver al Trico

Con orgullo, don Espínola colgó la bandera de Nacional.

Su paso era lento pero seguro, se acercó hasta la baranda de la gradería visitante y, con mucho orgullo, colocó la bandera del club de sus amores.

Así, don Hugo Cantalicio Espínola protagonizó la escena más tierna en el Arsenio Erico, durante el partido entre el Trico y General Díaz.

El abuelo de 81 años viajó un poco más de 220 kilómetros para ver jugar al equipo que aprendió a querer desde chico.

“Él es oriundo de Unión, que se encuentra a unos 20 kilómetros de Santaní, departamento de San Pedro. Y somos todos de familia nacionalófila. No nos perdemos un partido”, contó Hugo Espínola, nieto del fanático.

Amor a primera vista

Explicar cómo fue que don Hugo se enamoró de los colores rojo, blanco y azul, es algo difícil.

El muchacho cree que aquella historia se perdió en el tiempo, aunque sostiene que habrá sido algo así como amor a primera vista.

“Desde chico le gustó Nacional al igual que a mi abuela Elsa Paniagua y ellos nos transmitieron ese sentimiento por la casaca. Papá llora cada vez que Nacional pierde”, relató el muchacho.

Si viajar desde San Pedro no es nada para don Hugo, imagínense si va a ser obstáculo que su equipo juegue en el exterior. “Mi abuelo tuvo el lujo de verle a Nacional en Buenos Aires cuando jugó contra San Lorenzo en la final de la Libertadores”, recordó el familiar.

También contó que su abuelo tiene como ídolo a Julián Benítez y que sueña con poder estrecharle la mano.

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