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El golazo de su vida con los colores del Ciclón

Sorprendió con su camiseta en plena sesión de fotos. "El amor por Cerro no conoce de límites", dijo Alfredo.

Apenas cumplió la mayoría de edad decidió eternizar en su piel el amor por el Ciclón.

De chiquito le habían enseñado que la pasión por los colores era un estilo de vida y Alfredo Garbarino lo entendió perfectamente.

“Este fanatismo inició desde antes que naciera, siendo una familia de apasionados por el fútbol, tuve la gran bendición de contar con abuelos cerristas paternos y maternos. Mis abuelos paternos vivían a cuadras del Defensores y los maternos en barrio Obrero sobre 19 Proyectadas”, comentó a EXTRA. El paso del tiempo solo hizo que aquel sentimiento aumentara.

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“Este fanatismo fue y sigue creciendo ya que para el amor no hay límites y Cerro Porteño es así, es el placer de tener tan presentes estos colores en el día a día”, aseguró.

Para siempre

Tan fuerte es el lazo con el club de barrio Obrero que no podía estar ausente el día más importante de su vida.

Alfredo se casó con María Victoria Ojeda el pasado 24 de octubre en la parroquia Santísima Trinidad de Asunción. Si bien no hubo un festejo grande, organizaron un pequeño agasajo a la salida de la iglesia. Por supuesto los colores rojo y azul no podían faltar como parte de la decoración.

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Pero eso no es todo, Alfredo dejó con la boca abierta a su esposa cuando fueron a la luna de miel. “Nos fuimos a una granja y ya habíamos planeado una sesión de fotos. Yo decidí llevar mi camiseta que es la prenda que me acompaña donde voy”, relató. Rápidamente Garbarino cambió la camisa que tenía bajo el traje y se puso su segunda piel.

“No estaba en los planes pero... yo hice que sí, encima el fotógrafo era olimpista”, agregó entre risas. El novio dijo que las imágenes terminaron captando de manera perfecta la felicidad que sintió al meter el mejor golazo de su vida y con los colores de su amado Ciclón.

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