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Bernardo piensa dejar el fútbol por el escándalo

El jugador tenía una ilusión, pero quedó afectado.

Insinúa. Al jugador le afectó la situación y piensa colgar los botines.

Con una onda “péa amóa”, el Club Rubio Ñu de la Liga Luqueña de Fútbol se volvió popular en un santiamén, por el triángulo amoroso que se destapó. Bernardo Caballero, el futbolista que era novio del presidente Antonio González y a quien cambió por otro hombre, rompió el silencio. “Mi sueño era surgir acá en Luque y después ser transferido, ahora decidí prácticamente dejarme del fútbol’’, declaró el atleta en la 800 AM.

Añadió que el presi (su expareja) hacía lo mismo con muchos jugadores, prometiéndoles una supuesta promoción o traspaso a otra institución, pero nunca cumplía y terminaba por truncar los sueños.

Valentín Ozuna, representante y nueva pareja del pelotero, relató que Bernardo vino desde San Juan Bautista, Misiones, para jugar en el Juventud de Luque. “De Juventud no sabemos cómo llegó el pase a Marte Atlético (también es gerenciado por González). Estuvo jugando hasta cuando empecé a salir con él’’, reconoció.

“En realidad el dirigente y Bernardo nunca fueron pareja. El dirigente le obligaba a estar con él, no se le puede llamar relación a eso’’, acotó Ozuna.

Mi sueño era surgir en Luque, ahora decidí prácticamente dejarme del fútbol”

Bernardo Caballero, futbolista de Rubio Ñu.

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El mismo Antonio González insistió en que hay casos similares en el fútbol y que no deben sorprender. “El 80% de la gente que está en la otra vereda solamente busca jugadores de fútbol, te pongo la firma. El atleta tiene buen físico, tiene marcados los cuartos y siempre trata de ponerse a tono… y hay muchos pedidos. Muchos putos que buscan jugadores de fútbol, conozco unos cuántos, y hay empresarios que lo único que buscan es eso, se meten como tal exclusivamente para poder comer’’, tiroteó el presidente de Rubio Ñu de Luque en la 970 AM.

Ligaron de arriba

Antonio González estuvo picante ayer y contó que el año pasado recibió 300.000 de los verdes por haber vendido la ficha del central José Leguizamón al Olimpia, con lo cual compró obsequios a su exnovio.

Leguizamón es representado por el empresario brasileño Regis Marques, quien de esa forma también tuvo su papel en la novela. “Para mí es peligroso un presidente de un club con esa opción sexual, siendo que maneja sueños y de muchos chicos menores de edad”, reza una de las publicaciones de Marques en su Twitter, donde se armó todo un drama y el propio Regis se agarró con Churero, virtualmente.

A consecuencia del vergonzoso drama que fue tendencia a nivel internacional, desde la Secretaría de la Niñez y Adolescencia buscarán controlar las escuelas de fútbol.