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Denuncia

Le despidieron de su trabajo porque se enfermó de dengue

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La Mamá está de enfermera.

Doña Ana cuida de sus dos hijos, mientras ellos reposan a causa de la enfermedad rompehuesos. 

Llegaba a su trabajo con la mente puesta en dar una mejor calidad de vida a su madre, pero en el momento menos pensado quedó desempleada. Esta es la historia de Antonia Ovelar (31).

El sábado empezó a sentir fuertes dolores de cabeza y en el cuerpo, pero igual fue a trabajar al local de minutas, donde estaba desde hacía dos meses. Aguantó el malestar y los reclamos de su patrona hasta las 23:00, su horario habitual de salida. “Me sentía mal y no rendía, era muy lenta y por eso me retaba”, contó.

La madrugada del domingo, Antonia no durmió del dolor, sin embargo, igual fue a cumplir con su trabajo. Pasaron las horas y su malestar era mayor, hasta que pidió retirarse. “Le dije que necesitaba irme al hospital y se negó. Me mandó a la mierda”, recordó.

Sin piedad

“El lunes, cuando me iba ir a consultar, la jefa me mandó llamar, me fui y me despidió”, lamentó la trabajadora, quien contó que, además, no le pagaron lo que le corresponde.

Lo que la tenía aquejada era, efectivamente, el dengue. La mujer está en cama y necesita ayuda de la gente, ya que en su familia, su hermano menor también está de reposo por la misma enfermedad.

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“Nos cuida nuestra madre, Ana Dejesús Ovelar (63), ella está ya grandecita y un poco enferma, necesitamos mosquiteros, repelente, agua mineral, y gas, ya que mi mamá cocina a leña y el humo le hace mal a los ojos”, relató.

Antonia contó que con la solidaridad de sus amigos levantaron una pieza y un baño, pero la obra no terminó; mientras, viven en la humilde casita en el barrio Santa Lucía, de Asunción. “Nunca creí que por enfermarme podría perder mi trabajo”, finalizó.