Extra
Destacados

Columnistas

¿Cuándo perdonar una infidelidad y cuándo no?

La psicóloga Paola Adriana Zapata analiza esta vez el tema de la infidelidad y cuándo uno puede analizar perdonar una traición y cuándo no.

La infidelidad en las relaciones de pareja es la primera causa de divorcio, produce unas fortísimas reacciones emocionales y causa ansiedad y depresión. Pero no todas las parejas en las que se da la infidelidad se separan, algunas mantienen su relación por muchas razones.

Algunas de esas parejas acuden a terapia, pero la recuperación de la pareja después de la infidelidad es uno de los problemas más difíciles de la terapia de pareja. Es importante hacer distinciones en las infidelidades ya que diversos elementos influyen en la magnitud del efecto que producen al ser descubiertas.

¿Cuándo no se puede perdonar?

-Cuando la relación de pareja ha sido de abuso permanente, mentiras y manipulaciones más allá de la infidelidad.

-Cuando la infidelidad es un hábito y ha sido de manera descuidada, recurrentes, descaradas, prepotente, lastimosa.

-Cuando hay una adicción al sexo no reconocida ni tratada.

-Cuando hay una inmadurez sostenida del infiel.

-Cuando la infidelidad es la puerta de salida de una relación vacía y desgastada ante la dificultad de darla por terminada.

-Cuando la persona lastimada NO PUEDE, PORQUE NO PUEDE.

¿Cuando analizar perdonar o dar una segunda oportunidad?

-Cuando el infiel tiene una claridad y consciencia de lo ocurrido, está dispuesto a trabajarlo.

-Cuando es un evento aislado y no un hábito permanente.

-Cuando son una señal clara de que la relación está en crisis y es momento de hacer algo diferente para renovarla e intentar permanecer.

-Cuando el efecto de la misma, más allá del dolor, generó un equilibrio para la vida de pareja.

-Cuando es una transgresión ante un sometimiento no trabajado y ante un desequilibrio de poder.

-Cuando hay intención y deseo de entender y reparar.

Aun así, es importante tener presente que el hecho de perdonar conscientemente una infidelidad no es garantía de que se logre recuperar la relación porque muchas personas simplemente no logran olvidar lo sucedido y su herida se abre una y otra vez.

Cuando se perdona pero no se olvida, la relación termina deteriorándose y al final se rompe porque la persona traicionada utiliza la infidelidad como arma arrojadiza, una y otra vez, ante el menor problema

Dejá tu comentario