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Yaguaronino vive con sus dos concubinas en una sola pieza

Algunos vecinos pidieron intervención de las autoridades. Insólita historia de un hombre al que le gusta "compartir amor".

Muy cansada llegó P.N. hasta el policlínico municipal de Yaguarón, Paraguarí. Había caminado casi tres kilómetros por un camino de tierra para poder consultar. Su presión subió a 18. Le pidieron que se haga un electrocardiograma, allí se dieron cuenta de que tenía soplo y que su corazón necesitaba ser tratado de manera urgente.

Detrás de este diagnóstico, la mujer de 38 años lleva escondida una insólita historia de la que parece no poder escapar. Ella vive en concubinato desde hace casi 20 años con Justo P. F. (42); tienen dos hijos ya adolescentes.Hasta ahí la historia parecería ser normal, de no ser porque la P. no es el único amor de este señor.Además de P., el tipo vive con S.F. (30), quien también es su concubina y con la que tienen un hijo de 11 años.

Al más puro estilo de un jeque árabe, el cuarentón comparte con sus dos mujeres una precaria vivienda de la compañía Ñandu’a. “A veces escuchamos gritos y llantos, pero no nos podemos meter, así quieren vivir ellos”, señaló Patricio, hermano de Justo.Ambas concubinas con sus hijos comparten una sola pieza pegada a una humilde choza de paja y madera.

En total hay 5 menores viviendo en el lugar y esa es la preocupación de los vecinos, que señalaron que no es el sitio ni las condiciones adecuadas para el crecimiento de las criaturas. Según comentan, habría amenazas por parte del hombre hacia S.F., la concubina menor, quien en varias oportunidades intentó separarse de él.

“Ella dijo que el tipo la amenazó con sacarle a su hijo si es que le dejaba. Y lo que todos los vecinos manejan acá es que si una de ellas se pone revoltosa son castigadas por el hombre de la casa”, señaló José Ibarra, administrador de la clínica municipal.

Codeni visitará la vivienda

Cecilia Díaz, encargada de la Codeni de Yaguarón, señaló que intervendrán en la situación ya que hay menores de por medio y las condiciones no están dadas como para vivir en las circunstancias que se mencionaron.

El abogado Arnaldo Leguizamón explicó que no es un caso de bigamia teniendo en cuenta que el hombre no está casado o al menos no hay papeles que demuestren una unión legal con ambas.

Incesto

La insólita historia tiene además otro terrible condimento: la segunda concubina del hombre resultó ser su propia sobrina. "Ella es la hija de nuestro hermano que falleció hace muchos años atrás", lamentó Patricio.

Todos juntos

José contó que ambas doñas acompañan de manera fiel al hombre, vaya donde vaya. "La otra vez el señor vino a consultar y ambas mujeres estaban con él cuidándolo. Hasta a la cancha van los tres juntos", contó.

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