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Una menó sufrió 40 años de violencia física y psicológica

Habla poquito español, pero encontró una intérprete que la orientó

Hacía varias semanas que iba de casa en casa buscando refugio de aquel cruel compañero que durante años la golpeó sin remordimientos.

Por fortuna para ella, en uno de los hogares que le brindó albergue, en Loma Plata (Chaco), le hablaron que tenía “algunos derechos” como mujer.

Cuando tuvo más confianza en la familia, contó el infierno que le tocó vivir al lado de su esposo. Allí le contaron que nadie podía maltratar sin que tuviera consecuencias y tampoco debía quedarse en la calle sin nada.

Ella, antes, conocía poco o nada de las leyes del mundo “exterior” porque pertenece a una comunidad menonita muy cerrada.

Fueron más de cuarenta años de violencia física y psicológica que sufrió entre cuatro paredes, en silencio.

Gracias a esta persona que le brindó protección llegó hasta el Ministerio de la Mujer de Filadelfia, Chaco.

“La persona que le orientó e hizo de intérprete también sufrió violencia, entonces empatizaron enseguida y buscaron ayuda. Del Ministerio de la Mujer, el caso se derivó hasta nosotros”, explicó Mario Delvalle, del Ministerio de Defensa Pública.

“Sí, la golpeaba”

Delvalle indicó que la víctima tiene 70 años y que no habla mucho español pese a que es mexicana, lo que le dificultaba expresarse en otro idioma que no sea su dialecto.

“Hay que decir que recibí contados casos en el que una persona, que es menonita, pudo hacer una denuncia por violencia doméstica porque su cultura es cerrada y la mujer casi no tienen voz”, dijo.

El funcionario relató que hace una semana se tuvo la audiencia en donde el denunciado admitió que golpeaba a su esposa.

“Dijo: ‘sí, le pagaba, porque mi padre hacía eso con mi madre’, y que no veía como algo malo”, expresó.

En la actualidad, el hombre tiene prohibido acercarse a la víctima. Además, la Justicia decidió que fuera la mujer quien viva en la casa familiar y el denunciado expulsado del hogar.

“Ella ahora comprende la situación y sabe que si él se acerca de nuevo, tiene que llamar a la policía”, dijo.

El funcionario indicó además que la víctima está siendo orientada para lograr su divorcio.

“Ahora hay como una apertura y empoderamiento en esas colonias”, finalizó.

Paraguaya golpeada por su expareja

Desesperada, S. O. exige protección para ella y su familia, luego de denunciar a su expareja, Elías Diosnel Riveros; un requintista, por violencia doméstica y privación de libertad. Ambos son paraguayos y viven en Buenos Aires, Argentina.

“Me encerró cuatro horas para violentarme e insultarme”, dijo a EXTRA.

La víctima relató que desde el 13 de marzo está preso el músico, pero igual desde el encierro la sigue amenazando de muerte.

La joven indicó que vive con el miedo de que al hombre le concedan la libertad y que este pueda buscar algún tipo de venganza.

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