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Torturó a su hijo y le obligó a tomar caña

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Terrible tortura. La víctima es un niño de apenas 11 años. La denuncia fue realizada por la tía. El autor quedó detenido.
Con 10 pirulos, Matías (nombre ficticio) llegó a Asunción con su madre para pasar las vacaciones a finales del 2017, tras varios años de residir en Argentina. En aquel tiempo, recibió la tentadora propuesta de su padre de quedarse a vivir con él, en nuestro país. Emocionado, el niño la aceptó. “No sé para qué dijo que quería hacerse cargo de él, le faltaba un juguete parece. Es un psicópata”, dijo a EXTRA Nancy P., tía del chico que desde hace seis meses vive con su padre y que es víctima de constantes torturas. “Llegó con golpes al colegio, eso le llamó la atención al profesor y no tuvo de otra que contar la verdad”, continuó la familiar. El chico señaló que el pasado 1 de agosto, el padre, completamente borracho, lo castigó por haber agarrado una galletita de su despensa. “Le puso una pistola en el cuello y le golpeó con la culata por la cabeza, luego le obligó a tomar caña blanca. Después le golpeó en sus partes íntimas”, contó la tía, quien añadió que normalmente el pequeño iba de visita a su casa, pues queda a pocas cuadras de la de su padre, en Capiatá, pero que últimamente ya no lo hacía. Madrastra cómplice Lo más escalofriante de todo fue que, según reveló la criatura, todo transcurrió frente a su madrastra, que incitaba a su pareja a continuar con los hechos. Su padre incluso le obligaba a salir desnudo a la calle. “¡Con este frío!”, lamentó Nancy.  Al enterarse de la terrible acción, la madre del niño tomó el primer ómnibus hacia nuestro país. El muchachito fue entregado a sus familiares maternos. Según la víctima, los maltratos eran una constante, especialmente cuando el hombre estaba en estado de ebriedad, siempre con la hurra de su madrastra. Fue imputado por maltrato infantil El caso fue comunicado al fiscal Blas Imas, quien imputó al hombre por maltrato infantil. El abogado indicó que la expectativa de pena es muy baja para el hecho punible por el cual se lo imputó, pero que eventualmente con el avance de la investigación podría cambiar la carátula de la carpeta fiscal. El hombre justificó los maltratos diciendo que "solo le corregía". Cerca de las 13:30 de ayer, finalmente, fue detenido y trasladado a la Comisaría 32 local. 3 añosEs la pena máxima El fiscal Blas Imas explicó que la pena máxima para este tipo de hechos es de 3 años, por lo que el hombre ni siquiera iría a la cárcel.