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Técnico condenado por abuso de menores en Brasil sigue reclutando en Ciudad del Este

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Condenado por pedofilia en Brasil, José Alzir Flor da Silva, sigue reclutando futbolistas adolescentes en Ciudad del Este (foto: brasil.elpais.com )

El técnico deportivo José Alzir Flor da Silva, prófugo en Brasil con una condena de 9 años de cárcel por abuso sexual contra jugadores menores de 14 años, sigue reclutando adolescente en Paraguay, publica hoy el diario El Pais, edición brasileña. Está como gerente de fútbol del club Atlético 3 de febrero de Ciudad del Este, donde los reporteros del citado medio le localizaron.

Flor da Silva, quien se hizo conocido por haber descubierto a estrellas del futbol como Ronaldinho Gaucho, estuvo metido en el escándalo de abuso de menores denunciado a mediados del 2010. Las denuncias mencionan que entre los años 2008 y 2009 el mismo se bañaba y dormía con los chicos del Gremio. El tema era vox populi en el ambiente del club, pero solo salió a luz cuando una madre decidió romper el silencio.

La denunciante dijo que su hijo, que integraba la sub 14 del Gremio, fue abusado por el técnico durante un viaje de la delegación en un campeonato en Colinas, interior de Rio Grande do Sul, en el 2009. Esa noche José Alzir manoséo y masturbó al muchacho. "Fue como una puñalada en el pecho cuando me contó (...) Mi hijo siempre fue gremista. Su sueño era defender al club", relató la señora. El adolescente fue amenazado por el técnico, quien le dijo que nadie le creería y que si le contase a alguien ya no tendría ninguna chance en el fútbol.

El técnico solo fue apartado cuando intervino el Ministerio Público, pero en principio el club intentó protegerlo.Incluso hubo presiones del club para que la fiscalía abandonase la investigación, refiere la publicación brasileña. Alegaban, por ejemplo, que siendo casado y con dos hijos no podría ser sospechoso de algo así.

El modus operandi del abusador consistía en abordar a los adolescentes en los vestuarios y concentraciones. Les ordenaba que se sacaran la ropa y quedaran demidesnudos, supuestamente para "medir la madurez" de los cuerpos de sus jugadores. Tres de las víctimas presentaron sus testimonios.

José Alzir respondió el proceso en libertad, pero quedó desempleado. Anduvo por algunos clubes brasileños hasta que en el 2012 llegó a Ciudad del Este. "La misión en tierras paraguayas era continuar revelando jóvenes talentos para el futbol local", escribe El País. Menciona también que en marzo del 2014, José Alzir se reencontró con el crack Ronaldinho en Ciudad del Este.

Pero unos días antes la justicia brasileña había dictado un fallo de 10 años y medio contra el técnico. Pero aún sabiendo eso, el club esteño le puso a José Alzir en la función de buscar nuevos jugadores. En el 2014 fue a dirigir un club en el Matto Grosso, pero enseguida volvió a Ciudad del Este, donde fue promovido a gerente general el año pasado y sigue trabajando con niños y adolescentes.

En julio del 2015, el tribunal de Rio Grande do Sul, confirmó la condena, pero redujo la pena a 9 años de cárcel en régimen cerrado. Interpuso un recurso extraordinario ante el Supremo Tribunal Federal (STF) en Brasilia, pero fue rechazado. Actualmente hay un mandato de prisión en abierto expedido por la Primera Vara de Ejecución criminal de Porto Alegre.

"Surgió la posibilidad de trabajar en otro país y decidí aprovechar" dijo el técnico, contactado telefónicamente por el diario El País. Se declaró inocente y dijo que los dirigentes del 3 de Febrero están al tanto de su problema judicial en Brasil. La denuncia fue hecha solo para perjudicarle. Todo ocurrió a partir de que en una concentración agredió a un muchacho de 13 años, aseveró. Dijo desconocer la orden de prisión, pero dijo estar a disposición de las autoridades brasileñas cuando sea notificado. "Ley es ley, voy a respetar", acotó.