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Sus padres la maltrataron por usar un fósforo anticonceptivo

La joven hasta huyó de la casa porque ya no aguantaba que la discriminaran.El papá dijo que es pecado y que su iglesia no acepta.

La vida de Marlene (22), una joven estudiante de San Lorenzo, se volvió una pesadilla desde que sus padres supieron hace un mes que se había puesto un implante subdérmico anticonceptivo para evitar embarazarse.

La joven denunció en sus redes sociales a sus padres por “maltratarla y discriminarla” por su decisión de no querer un hijo por el momento.

“Mi familia ahora me odia, mis padres no quieren saber nada de mí porque, según ellos, soy una pecadora por usar el fósforo anticonceptivo. Ya ni me saludan, me evitan y hasta me dijeron que mientras use esto no me van a recibir en casa”, dijo, entre lágrimas, la joven .

Marlene ya no aguantaba el reclamo de sus papás y se fugó el miércoles a casa de una amiga. Dijo que por presión está pensando quitárselo de nuevo.

“Las pastillas e inyectables me hacían mal y decidí ponerme el implante por eso. Al principio lo escondía, hasta que mi mamá descubrió y desde ese momento no me habla más”, contó la chica.

Muy religioso

Según la denunciante, sus papás forman parte de una iglesia evangélica de San Lorenzo que cree que los métodos anticonceptivos son “del diablo” y que ninguna persona “de bien” debería usarlos.

“Mi papá me dijo que soy una mala hija y que no me van a perdonar que haya manchado la Biblia de su casa con mi decisión ”, comentó la joven.

“Es un pecado”

Genaro G., padre de la denunciante, mencionó a EXTRA que les molestó que Marlene haya decidido usar el anticonceptivo sin consultarles y que él cree en una “sentencia divina” para este tipo de “pecados”.

“Ella tomó su decisión, no la juzgamos, pero también debe respetar nuestra decisión”, acotó.

“Método seguro”

“El implante subdérmico o barrita, fósforo anticonceptivo como se les conoce, es

uno de los métodos más seguros y efectivos que puede usar una mujer. Es una

barrita delgada, blanda y flexible del tamaño de un fósforo que se pone debajo de la piel”, explicó la ginecóloga Dra. Gladys Villafranca.

Aumentó la venta de preservativos

Empleados de varias farmacias coincidieron en que aumentó la venta de pastillas anticonceptivas, condones y lubricantes durante las últimas semanas de la cuarentena inteligente y que, incluso, hubo días de escasez por la alta demanda. Revelaron que la mayoría de las que compran los anticonceptivos son jovencitas de entre 15 a 25 años, en tanto, entre los hombres, los adultos mayores son los clientes asiduos en la compra de condones y viagra.

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