Extra
clima
29º C
G 6260
Dólar venta
G 6180
Dólar compra

Actualidad

Revolución de las chicas indígenas: rechazan tener pareja con su primera "regla"

En el II Encuentro Nacional de Mujeres Indígenas señalaron que ya no quieren embarazarse muy jóvenes, prefieren estudiar, prosperar.

Las adolescentes y jóvenes tienen su propio espacio en el II Encuentro Nacional de Mujeres Indígenas y hablan de los temas que les tocan de cerca: la educación, el embarazo a temprana edad y la participación política.

“Somos el grupo de adolescentes y jóvenes menos incluido en todos los programas”, dice Ana Romero, de la etnia guaraní occidental, estudiante de Relaciones Internacionales.

Sobre el embarazo, cuenta que las chicas, más aún en las comunidades rurales, “prácticamente se ven obligadas por cuestiones culturales. Con su primera menstruación ellas ya tienen que tener pareja”.

Pero muchas ahora deciden esperar, para poder estudiar, por ejemplo.

Hay adultos que les cuestionan, dicen que no es propio de ellos usar anticonceptivos. “No es que no quieren vivir su cultura, sino solo dejar esa parte”, asegura Ana.

Educación

Cris Dorila Galeano, de la etnia ava guaraní, mencionó que tienen una aso de estudiantes en Canindeyú y se ayudan para costear sus gastos, porque es difícil acceder y mantenerse en la facultad.

Otros temas que van a tratar con referentes del Paraguay y otros países son el cuidado del agua y el medioambiente, el turismo, los derechos de los niños, la prevención de la trata de personas, el tráfico de drogas, etc. Desde ayer hasta mañana están reunidas en la casa de retiro Emaús, de Luque.

Con juguetes enseñan a niñas

Las muñequitas de barro y de tela casi se pierden en la cultura nivaclé, si no fuera por el grupo de artesanas que las rescataron. “Son muy importantes, son la base de la educación que una mamá le da a su hija”, contó Laurentina Santacruz, de Uj’e Lhavos, una comunidad en Filadelfia, Boquerón.

Jugando con las muñecas, les enseñan a las nenas cómo irá cambiando su cuerpo, para que no tengan vergüenza, y para que sepan cómo cuidarse.

Dejá tu comentario