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Reciben con perros, garrotes y hasta escopetas a los cobradores

Difícil tarea de requerir el pago a los morosos en esta pandemia. Una tuvo que renunciar a su trabajo porque entró en depresión.

Al parecer, los cobradores no la están pasando tan bien en esta pandemia. Los morosos los reciben con insultos, garrotes, incluso, los corren de sus casas a pedradas o con sus perros.

Júnior A. (21), cobrador de una conocida casa de electrodomésticos de Asunción, contó a EXTRA que trabaja con miedo, ya que hay clientes que le amenazan para que no vuelva a visitarlos.

“En una ocasión, una señora del Bañado Sur me derramó agua y soltó a su perro para que no le requiera más”, comentó.

El trabajador afirmó que las zonas “más peligrosas” para cobrar son los Bañados, la Chacarita y algunos barrios de Luque y Limpio, ya que corren el riesgo de ser asaltados o garroteados por los morosos retobados.

“Con escopetas nos reciben algunos, además corremos el riesgo de que salgamos sin nuestra moto y lo recaudado”, lamentó Júnior.

Entró en depresión

Lucía Romero (22), cobradora de una casa de créditos, mencionó a EXTRA que tuvo que renunciar de su anterior trabajo, donde también era requeridora, porque terminó casi internada por un cuadro grave de depresión.

“La pasamos muy mal, la gente no nos respeta, nos tratan como basura, nos echan de sus casas”, expresó la trabajadora.

Relató que hubo un tiempo en que solo requería a los morosos por llamada, porque tenía miedo de ir a sus casas y que le peguen.“Me decían de todo, me trataban de put* e inútil”, agregó, Romero.

Lucía dijo que los morosos no son el único problema, sino también sus jefes, ya que por la crisis, les exigía trabajar muchas más horas hasta lograr cobrarle a los morosos.

“Renuncié porque me iba a volver loca, estaba muy enferma por ser tan violentada”, dijo la joven.

En el interior

Fabio Vázquez, cobrador de la Financiera “Tú dinero”, en Juan Eulogio Estigarribia (Caaguazú), contó a EXTRA que “por suerte” los clientes del interior aún no son muy agresivos, pero que igual no pagan su cuenta.

“Se esconden, nos llenan de excusas o a veces nos gritan. Lo que preocupa es que ahora trabajamos 14 horas al día”, comentó Vázquez.

Daniel García, otro cobrador, dijo a EXTRA que está “harto” de ser violentado y sentirse inseguro por los morosos.

Con psicólogo

Desde el Ministerio de Trabajo señalaron que a esta violencia se la conoce como “mobbing” y que está contemplada en el Código Laboral y los que la ejercen pueden ser castigados con multas. Resaltaron que una vez que se realice la denuncia, el trabajador puede ser asesorado para recibir atención psicológica.

Hay 3.000 cobradores

El especialista en empleo, Enrique López Arce, mencionó que en el país hay alrededor de 3.000 cobradores, de los cuales casi 2.000 serían de Asunción y el departamento Central.

El Ministerio de Trabajo pidió a los cobradores no callar y denunciar este tipo de hechos al (021) 729 0100.

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