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Rebobina motores con su papá y por las noches vende pizzas

Aprendió el oficio desde pequeña y ahora es toda una experta.

Desde pequeña, Perla Diana Casas (30) sintió curiosidad por lo que hacía su padre en el taller, que por entonces estaba en su casa, en el barrio San Pedro de Encarnación.

Su madre se jubiló de la docencia y a todos mandaba limpiar toda la casa hasta que un día le tocó ir hasta el taller.

“Comencé a hacer cosas más fáciles, cuando empecé a ganar más habilidad comencé con el bobinado de motores eléctricos”, dijo.

Con don Juan; pionero en el rubro en Itapúa, como su maestro, los arreglos de las máquinas pesadas no fueron tan difíciles.

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Antes de los 15, ella dice que iba “vestida como hombrecito”, porque le daba algo de pena de que la vieran allí siendo ella una niña. Pero conforme pasó el tiempo, ella asumió que podía estar chusquísima y a la vez estar arreglando motores.

Otro negocio

Los trabajos eran cada vez mayores. Reconocidas marcas llegaban hasta ellos, pero con el tema de la pandemia por el coronavirus, el negocio del bobinado quedó un poco parado por la crisis, por lo que Perla decidió emprender un nuevo negocio.

“Mi mamá me dio la idea de empezar a hacer algo en la gastronomía. Ahora estamos terminando de arreglar el local donde será un pequeño restaurante y mientras estamos preparando en casa, con mi novio. Por suerte estamos teniendo mucha clientela”, dijo.

El día a día de Perla no es tan fácil, ya que hace “de todo” en el taller: tiene contacto con los clientes, está en la parte administrativa, trabaja con los motores. Debe estar en el taller a las 7:00 y a las 15:00 va a preparar lo que va a ser la carne para las hamburguesas y la masa para las pizzas, “todo bien caserito”, aseguró.

Para pedidos: 0995 652 665 / 0992 945 282

“Es muy cansador realmente, una vez me desmayé del cansancio, creo yo”, admitió. A pesar de esto, ella considera que es normal, porque trabaja mucho y rendirse no es una opción. La trabajadora tiene dos hermanos más y una hija de 10 años, que no siente tanta atracción por el taller, pero sí por el emprendimiento.

La joven este año culminó la carrera de Marketing en la Universidad Autónoma de Encarnación (UNAE). “A medida que avanzaba la cuarentena, yo terminaba mi tesis”, reveló orgullosa.

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