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Quiso ayudar a su hermano y mataron a tiros a ambos

Primos son buscados por la Policía: uno es autor y el otro, cómplice.

La última hora del 2020 fue la más dura para los Riquelme Candado, de la localidad de Alemán Cué Horqueta (Concepción).

Eran casi las 23:00 del 31 de diciembre, cuando dos miembros de la familia fueron asesinados.

El mayor de los hermanos, Evaristo, de 43 años, llegó a su domicilio situado en la Calle 9, a bordo de su moto, y una camioneta lo atropelló.

Del rodado descendió Arnaldo Diana, alias “Largo”, un joven de 25 años que le había jurado venganza, luego de un encuentro a puñetazos que protagonizaron días antes.

El muchacho llegó al sitio a bordo de su camioneta Chevrolet S10, en compañía de su primo hermano Rosalino Peña.

Al bajar de su rodado, desenfundó una pistola calibre 9 milímetros, caminó directo hacia Evaristo y abrió fuego. Con gran puntería, el atacante descargó un tiro en su pecho.

“Los autores fueron a esperarle casi frente de su casa a la víctima. Cuando estaba llegando a su casa, le cerraron el paso”, relató el suboficial mayor Ricardo Cano Torales, jefe de la Subcomisaría 10 de Capitán Giménez.

Uno de los hermanos de Evaristo escuchó el disparo. Salió e intentó auxiliar a la víctima. “Ahí le dispararon a él también”, mencionó el uniformado.

Era César Idilio Riquelme, de 36 años, quien recibió seis impactos en piernas, antebrazos y uno mortal en el tórax, que le perforó el pulmón, produciendo un incontenible sangrado interno, lo que lo llevó a la muerte de forma casi instantánea.

Ambos hermanos fueron trasladados al hospital distrital de Horqueta, donde fueron atendidos, pero debido a la gravedad de sus heridas penosamente fallecieron.

Amenazado

Cano Torales mencionó a EXTRA que Evaristo había tenido un fuerte roce con Arnaldo Diana días antes. Según datos, el autor del doble asesinato lo había amenazado de muerte y por eso ya venía siguiendo sus pasos.

“Supuestamente ocho días antes tuvieron un altercado entre ellos y desde esa vez se perseguían”, detalló el efectivo policial.

El fatal suceso fue comunicado al Ministerio Público.

Nadie quiere colaborar, se quejó

Cano lamentó la falta de colaboración de testigos del hecho, asegurando que la comunidad quedó con mucho temor, debido a que los autores, hoy prófugos, son vecinos de la zona.

“Lastimosamente la gente no quiere colaborar. Cuando le preguntás, nadie sabe qué pasó. Creemos que es por temor a los supuestos autores. Son vecinos, aproximadamente a dos kilómetros de la casa de la víctima, vive el victimario”, expresó al respecto.

Cano Torales refirió que no se sabe aún cuál sería el móvil del crimen, debido a que se desconoce de qué clase era el conflicto que tenían víctima y victimario.

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