Extra
clima
30º C
G 6300
Dólar venta
G 6200
Dólar compra

Actualidad

"Quiero decirle de frente que va a haber justicia para mamá"

Hija de la fallecida contó que su hermanito vio todo lo ocurrido.

Una avería en la cadena de su bici le retrasó el paso al pequeño de 10 años, que de cerca seguía a su madre, Isabel Sánchez Negrette, hacia su vivienda.

Al levantar la vista, el niño pudo ver cómo su expadrastro, Encarnación Cáceres, asesinaba a su madre de dos balazos.

Mientras el hombre huía, el niño corrió hacia su madre, pero vecinos se interpusieron y lo resguardaron, hasta la llegada de familiares.

El traumático momento fue uno de los tantos que el pequeño había presenciado, entre varios episodios violentos que vivió Isabel antes de su muerte, el viernes pasado, en Los Laureles, Ñeembucú.

“Él fue testigo de todos los maltratos. Incluso en junio, cuando él (Encarnación) le corrió a mi mamá con un cuchillo”, relató Liz Andrea Chávez Sánchez Negrette, hija de la víctima.

La chica de 22 años refirió que el chiquito quedó muy afectado, por lo que tendrá acompañamiento profesional a partir de ahora.

En la mañana de ayer, una gran multitud participó del último adiós a Isabel, en medio de una profunda impotencia.

Alumnos, miembros de la comunidad educativa, familiares y allegados rindieron un emotivo homenaje a la docente y acompañaron el féretro hasta el cementerio local.

“La impotencia que siento es enorme. Tenía muchísimas ganas de verle la cara y decirle de frente que esto no se va a quedar así, que va a haber justicia para mamá”, refirió Liz a EXTRA.

Contó que en los últimos días su madre ni siquiera dormía, pues vigilaba de madrugada que el hombre no fuera a matarla.

Afirmó que el feminicida le mensajeaba las 24 horas del día y aparentemente todo empeoró en una oportunidad que ella le bloqueó en WhatsApp. “Mamá ya no vivía en paz”, lamentó.

Rondó la casa durante todo el día

En la imágenes de circuito cerrado se observa el momento en que Encarnación llega al sitio siguiendo el paso a la profe y aprovecha cuando bajó a abrir el tejido alámbrico para meter su camioneta; para luego dispararle y acabar con su vida. Luego, huyo a bordo de su Toyota Noah.

Liz contó que también pudieron ver la misma furgoneta pasar varias veces en el día. Incluso, paró a charlar con alguien. “Yo creo que no lo hizo solo, alguien le estuvo ayudando”, lamentó la chica.

Isabel, ante el acecho constante de Encarnación, colocó cámaras de circuito cerrado en su vivienda el día martes, tres días antes de que él la matara.

Dejá tu comentario