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"Por un miserable 300 le deja huérfano a su propio hijo"

La madre contó que justo el día que encontraron el cuerpo de Romina, era el cumple de su hermanita.

Nancy Romina Gómez estaba con la emoción a flor de piel. El domingo se festejaría el cumple de su hermanita, quien poco a poco se acercaba a los quince años. Catorce, cumpliría la nena, que recibió la peor de las sorpresas: la pérdida de su hermana mayor.

“Yo preparé la torta, ella estaba muy emocionada por el cumpleaños de su hermana, y fue un 'regalo' que no le deseo a nadie”, lamentó Eliezer Chamorro, madre de Nancy. La mujer, como cualquiera, nunca imaginó que su hija pasaría a formar parte de las estadísticas de feminicidios de este año.

“Es algo inesperado, nunca pensé pasar por estas cosas. Siempre veo y siempre lloro por los familiares ajenos, siempre veo mujeres muertas en manos de hombres. Y no sabía que mi hija estaría en la lista de feminicidios”, expresó notablemente afectada.

Referente a la relación de su hija con Alejandro Arévalos Schlickman (19), comentó que ellos hacía tiempo ya habían cortado, pero que el muchacho siempre le creaba muchos problemas porque se negaba a darle la manutención.

“Realmente es una pena, un cobarde, por un miserable 300 a 400 mil guaraníes le saque la vida y deje huérfano a su hijo, a su propio hijo”, indicó en Monumental. Contó que, antes de esto, Alejandro llegó al extremo de denunciar a su hija en la Codeni, por supuestamente abandonar a su hijo, pues el niño vivía con la abuela paterna.

“Dijo que mi hija era una farrista que nunca estaba en la casa. Cosa que no es cierta”, manifestó Eliezer. Luego Nancy pidió la custodia del niño, que le fue cedida.

Se enteraron por la amiga

Eliezer comentó que ella nada sabía sobre el encuentro de Romina con el muchacho, y que el sábado al llegar a su casa del trabajo creyó que ella como todos los sábados estaba enseñando catequesis en la parroquia del barrio. “Cuando yo vine de mi trabajo a las 4 de la tarde, pensé que estaba en la capilla. Cuando eran las 5 de la tarde y ella no volvió, yo empecé a llamar y enviar mensajes ya no respondía los mensajes y su celular ya daba apagado”, relató.

Yo le había advertido porque era muy problemático el muchacho. Yo le decía que no era buena persona, que solo tenía que hablar con él de la criatura, que no hable luego más con él, que no le siga la corriente”, continuó.

Contó además que cuando no volvía su hija, su marido fue a buscar a la casa de las amigas para saber si sabían dónde estaba. “Se fue y una de sus amigas le mostró las capturas y lo que ella le había dicho. Me dijo yo lea un poco ese y revisé dije que era Alejandro, ahí teníamos pruebas de lo que había pasado”, manifestó.

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