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Por dinero aceptó ser vientre de alquiler

"No tenía ni para comer", relató a EXTRA joven madre.

La vida de M., una joven madre de 30 años, se convirtió en un calvario desde julio pasado, cuando aceptó hacerse un tratamiento de inseminación para un hombre que la “contrató”.

Según relató a EXTRA, todo comenzó con el pedido del hombre, un funcionario público acaudalado que, a través de su expareja -un enfermero-, buscaba mujeres para que se sometan al procedimiento. El personal de blanco resultó ser conocido del esposo de la mujer, por lo que la confianza se ganó muy rápidamente.

“‘El señor te va a ayudar. Te va a dar una mensualidad. Te va a dar una casa. Nunca te va a faltar nada’, era la promesa que repetía el enfermero”, relató la mujer.

Después de un tiempo aceptó bajo palabra el trato. El procedimiento se hacía en la casa particular de un médico, en Gran Asunción.

“Acepté como un trabajo. Un vientre de alquiler, pero yo le dije que quería a la criatura. Que sería de custodia compartida. El señor me aceptó esas condiciones”, aseguró.

Siempre según la versión de la joven, el hombre de 62 años corrió con todos los gastos del tratamiento, pero no cumplió con la otra parte del acuerdo. “Yo le conté que estaba pasando por un gran problema económico. Tengo hijos y no teníamos para comer. Me dijo que iba a dar G. 2.000.000 por mes durante el tratamiento. Aparte yo quería G. 3.000.000 por cada ovario que iba a usar de mí. El enfermero me decía que el señor me iba a dar también G. 60.000.000 por ahí después de concluir el tratamiento. No me dio nada”, reprochó.

En enero, los malestares por el tratamiento se agudizaron y decidió dar por terminado el acuerdo, aunque siguió insistiendo con el pago de mensualidad que le habían prometido, aunque no haya quedado embarazada, pero sin respuesta favorable para ella. “Cumplí con ellos. Me inyectaban dos veces por día durante 15 días. En noviembre aumentaron la dosis y eso deformó mi cuerpo. Me dejó con dolores insoportables. Ya no pude trabajar desde entonces. A veces no me puedo levantar de la cama”, lamentó la joven. Dijo además que el gasto en medicamentos es constante porque los dolores no la dejan.

¿Por qué querían un hijo?

Según el relato de la mujer, el hombre es homosexual y buscaba “un heredero” para su fortuna. “Cinco chicas por ahí hicieron el tratamiento. Él decía que no quería dejar ninguno de sus bienes a su hermano”, dijo. Agregó que por la inseminación el hombre habría pagado G. 40.000.000.

“Quiero que me pague por daños”

M. aseguró que se acercó a la sede del Ministerio Público de su zona y contó el hecho, además fue asesorada en Ciudad Mujer de Villa Elisa. “Me aconsejaron hacer la denuncia por fraude y negligencia médica. Tengo que hacerme un último estudio y llevar como evidencia también, aparte de los que ya tengo. En la semana estaré acercándome hasta la Fiscalía. Quiero que me pague por los daños que causó en mi cuerpo”, indicó la joven.

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