Extra

Actualidad

Policía frena carrera clandé de los "rápidos y furiosos"

En Ñemby hicieron correr a conductores ruidosos y motocas que hacían carreras clandestinas. Según la policía, los "corredores" apostaban hasta por chicas.

“Anoche por fin pude dormir bien después de mucho tiempo”, contó don Aníbal Casco, poblador de Ñemby y presidente de la comisión 7 de Septiembre, que los vecinos crearon exclusivamente para tratar de frenar a los barullentos que no les dejan descansar los fines de semana.

En la madrugada de ayer, agentes policiales de 10 comisarías, como así también de la montada, antimotines y antinarcóticos, los Lince, fiscales y funcionarios municipales les cayeron a los centenares de jóvenes -y no tan jóvenes- que se juntan de noche para jugar carreras clandestinas, tomar y escuchar música a todo volumen sobre Acceso Sur, en la zona conocida como Raquelita y últimamente llamada “Pedro Juan’i”, porque supuestamente es “tierra de nadie”.

“Sin exagerar, entre 400 y 500 personas se suelen juntar ahí”, mencionó una de las oficiales de la comisaría de Ñemby.

Según los vecinos y la propia policía, fue la primera vez que se logró despejar esa zona, llegaron con 15 patrulleras y empezaron a demorar a los infractores.

Embed

El comisario Luis Goiburú, que encabezó el operativo, contabilizó 44 motos incautadas, la mayoría porque sus dueños estaban haciendo piruetas sobre el asfalto o jugando carrera, y otras por no contar con chapa, casco o documentos. Lo mismo ocurrió con tres autos que tenían instalados parlantes a todo volumen. Estos quedaron en la Fiscalía de San Antonio.

En tres horas lograron dejar libre y silenciosa toda la zona, hubo poca resistencia y no encontraron armas en poder de los bochincheros, aseguraron los polis.

Los vecinos, taxistas y dueños de locales de comida se mostraron muy conformes. Dijeron que el principal peligro eran los posibles accidentes.

Descontrol

En “Pedro Juan’i” comienza un “circuito” de carreras que va hasta la discoteca Bora Bora. Hay motos llenando ambas calzadas, frente a bodegas y estaciones de servicio. Según Goiburú, los “corredores” van de distintas ciudades como Capiatá, Ypané, San Antonio y no solo apuestan dinero, sino también a las chicas que los suelen acompañar.

Dejá tu comentario