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Persiguió a motochorros: "Perdí mi cel pero no me arrepentí ni un segundo"

Todos ayudaron para atrapar y corregir a los ladrones: víctima también quiso pegarles, pero no le dejaron entrar al hospital.

María Isabel Fretes se apuró en subir a su motito. Se colocó los auriculares y guardó su celular en el bolsillo trasero izquierdo de su vaquero.

El reloj estaba a punto de marcar las 15:00 horas, cuando salía del copetín que atiende por las mañanas, para acudir rápidamente a la peluquería, donde labura de tarde.

El clima estaba perfecto en Concepción y la música en sus oídos hicieron ameno el viaje.

Pero al alcanzar la avenida Gualberto Carduz Huerta, su día empezó a ponerse negro. Un par de muchachitos en otro biciclo le estiraron del bolsillo su celu y ni corta ni perezosa, los persiguió.

La “caza” de los motochorros se convirtió en un causa vecinal, cuando al llegar a una calle donde entraron de contramano, ella tuvo que lanzar incesantes bocinazos y gritos, para que la gente entienda que perseguía a dos ladrones.

“En eso, una camioneta salió al paso y tiraron mi celular en medio de la calle”, lamentó la chica de 19 años.

No obstante, la suerte de los motoasaltantes no fue la mejor, al cruzar la calle perdieron el control y fueron a parar contra un local de venta de motos.

“Ahí cayeron y los vecinos les golpearon todito”, relató Isabel.

También quiso pegarles

Ella dijo que no le faltaron ganas de también darles su merecido y, que incluso fue hasta el hospital Regional para tratar de hacerlo, pero no le dejaron entrar.

“Perdí mi celular pero no me arrepentí ni un solo segundo”, dijo emocionada la jovencita, asegurando que su celu lastimosamente quedó inservible, tras el golpe.

María Isabel contó que ni siquiera pagó todo por el celular que perdió. Aún le faltan algunas cuotas, que totalizarían el monto de 700.000 guaraníes.

“Gracias a Dios no tenían armas si que”, dijo la sacrificada asuncena, que desde hace tres años vive en Concepción, en casa de sus padrinos.

Además de tener dos trabajos, por la noche estudia psicopedagogía, contó a EXTRA.

Uno preso y el otro en el hospital

Daniel M. T. (16) fue asistido por bomberos voluntarios y posteriormente trasladado hasta la Dirección de Policía Departamental, donde quedó detenido. Por su parte, su cómplice, también menor; con heridas más graves, fue auxiliado hasta el Hospital Regional de Concepción donde quedó internado bajo estricta custodia policial.

Ambos quedaron a disposición del Ministerio Público, desde donde serán imputados en las próximas horas. Ambos detenidos son vecinos del Cepingo Cañada, distrito de Horqueta del mismo departamento, informaron agentes de la comisaría local.

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