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Pánico por muerte en Encarnación

Fiscal dispuso custodia para la casa ante el miedo de que linchen a la familia.

Una delicada situación se vivió en el Hospital Regional de Encarnación hasta donde llegó don Antonio C., junto con su hija.

El hombre de 54 años, vecino de un barrio de Mayor Otaño, acudió el miércoles para hacerse algunos estudios del corazón, pero acabó muerto.

Funcionarios del hospital oyeron una conversación en donde la chica dijo: “mejor no digan nada” referente a que ella regresó de Argentina.

Aterrada, la doctora Tatiana Beatriz Ichikawa pegó un telefonazo a la Comisaría 4ta., donde alertó que la muchacha al parecer no cumplió con el protocolo de ingreso al país (cuarentena) para evitar la propagación del COVID-19.

“Toda esa situación empeoró y se dio su deceso”, comentó a EXTRA el fiscal Walter Castro. “Al señor y a su hija se le sacaron muestras conforme a lo que requiere el Ministerio de Salud. Ya se visitó la casa de la familia y se les avisó que deben cumplir la cuarentena”, continuó. Ichikawa también puso en cuarentena a todo su plantel médico.

El fiscal afirmó que la alarma de los médicos fue a causa del pánico generado por la crisis del coronavirus, “una especie de fobia porque vino de Argentina”, lamentó.

trágicos días

Castro contó que hace cuestión de diez días había fallecido otra de las hijas del ahora finado a causa de un derrame cerebral a raíz del consumo de drogas, aparentemente.

El fallecimiento de su hija deterioró rápidamente la salud de Antonio. Tanto, que el mismo 16 de marzo acudió al centro de salud por un pico de presión. Al día siguiente llegaron dos de sus hijas desde Buenos Aires para el velorio y entierro de su hermana.

“El día 22 el señor va a consultar por un problema de tos y le dan un antitusivo. Él no tenía fiebre y su presión era normal. En fecha 25 se descompensó y personal de blanco fue hasta su domicilio para verificar, ahí constataron que tenía insuficiencia cardiaca. Ese día, su temperatura era normal y ya no tenía tos”, relató Castro.

“Yo no sé si ayer tuvo o no fiebre, pero el informe de la médica forense dice que no tuvo fiebre ni tos. Consideró que no ha de ser caso de coronavirus”, aseveró el fiscal.

“Cajón sellado y a ser enterrado”

El fiscal afirmó que para consuelo de los médicos, el Ministerio de Salud activó el protocolo para el tratamiento del cadáver. “Él ya está en un cajón sellado esperando para que se realice su entierro directamente”, expresó. Aseguró que para saber los resultados de las pruebas deben pasar algunos días. “Si sale negativo vamos a respirar un poco más nomás, solo a los efectos de que este señor pueda descansar en paz”, manifestó.

“Choca mucho”

El fiscal lamentó la situación ocurrida, asegurando que la alarma prácticamente “satanizó” a la familia. “Me choca mucho esta situación. Tengo el temor de que vayan y le quemen la casa”, expresó, asegurando que por su seguridad, la policía custodia la casa.

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