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Padre de estudiante de ondotología: "Queremos una justicia ejemplar"

El padre de Naili Bareiro, asesinada el 15 de agosto por dos motochorros en Asunción, pidió un castigo ejemplar. Ayer cayó el principal sospechoso del homicidio.

Después de aquel mortal disparo, cada uno decidió separase y seguir su camino. Sin embargo, el destino los volvió a reunir, ahora tras las rejas luego de la confesión de Brahian Pereira González, detenido el viernes en Itá por el crimen de la joven estudiante de odontología, Yeymmy Naili Bareiro (20), en Asunción.

Pereira había admitido que manejaba la moto con que se desplazaban con su cómplice, Jesús Alberto Paniagua, para asaltar a la chica.

Ayer, la policía montó guardia en los accesos al barrio Ricardo Brugada de la capital, donde finalmente lo atraparon.

El homicidio ocurrió horas antes de la asunción presidencial de Mario Abdo Benítez sobre Garibaldi y Palma, en la madrugada del 15 de agosto, ante un fuerte dispositivo policial. La víctima estaba en una chopería, en compañía de unos amigos, cuando se alejó del lugar para atender una llamada al celular.

Trágica muerte

En ese momento fue sorprendida por dos hombres en motocicleta, que serían Pereira y Paniagua. Unas imágenes de circuito cerrado mostraron a la víctima corriendo y luego cayendo al suelo, donde finalmente falleció.

Los asaltantes tomaron sus pertenencias para luego darse a la fuga. Agentes policiales lograron identificarlos por imágenes del circuito cerrado.

Jorge Bareiro, quien se mostró conforme con el avance de la investigación sobre el asesinato de su hija, afirmó que existen suficientes elementos para "que todo el peso de la ley caiga encima de Brahian de Jesús y Jorge Alberto. Queremos una justicia ejemplar para estos. Vamos a luchar para que eso se cumpla".

En tanto, la fiscala Claudia Penayo ya imputó a ambos jóvenes por homicidio doloso. Los dos cuentan con antecedentes penales.

Víctima quedó sin pierna

Brahian Pereira González tiene antecedentes penales por robo agravado que se remonta al 2016, cuando la víctima fue Ricardo Adrián Ortellado, un joven asaltado por motochorros sobre la calle Perú en Asunción, donde la víctima recibió un balazo en la pierna, que acabó perdiéndola a causa del tiro. Según el comisario de Francisco Sanabria, de Investigación de Delitos en aquella oportunidad, Pereira prestó el arma y la guardó en su casa.

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