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Novios pedalearon juntos casi 2.000 Km para honrar al amor

Estudiantes de Medicina recorrieron varios lugares en bici. Dormían en iglesias, cuarteles de bomberos y hasta en el bosque. La travesía duró 25 días.

El calendario marcaba el 3 de enero: Denis Zaavedra y Maryan Cabrera, estudiantes de Medicina, tomaron sus mochilas cargadas de nada más que entusiasmo y partieron desde Fernando de la Mora rumbo a una larga pero inolvidable aventura en Argentina.

Desde que fueron novios, hace más de un año, la pareja quiso emprender el viaje. Y así lo hicieron por amor, acompañados de su fiel compañera: la bicicleta.

“Es una máquina de felicidad, la gente ve la bici y sonríe, abre más puertas y corazones que cualquier Ferrari”, inició su relato el joven.

La travesía comenzó en Alberdi, cuando cruzaron la frontera en un barco, para luego emprender el trayecto. “Fue una experiencia espectacular, cruzamos Formosa, Salta, Jujuy, Tucumán, Santiago del Estero, Resistencia, Corrientes, Posadas, los desiertos, las Yungas, la Cordillera de los Andes; visitamos Salares, selvas, muchas ciudades y pueblos”, contó.

Pero tamaña aventura sobre ruedas también fue difícil. “Tuvimos hambre, frío, calor; nos picaron insectos raros, la ruta que lleva al norte de ese país tiene como 1.000 km, hacía 50°, había mosquitos gigantes, zorros, serpientes, bichos más grandes que mi pie y no había una sombra donde quedarse”. Ese tramo cruzaron en 7 días. Uno de los problemas fue el agua salada que no podían tomar.

Los enamorados nunca sabían dónde iban a pasar la noche, pero eso era para ellos un mero detalle. “Dormíamos en iglesias, estaciones de bomberos, bosques, casas de familia y campings, pedaleábamos por día entre 70 a 120 Km, descansábamos cada 40”, detalló.

SOPA Y TERERÉ

Denis mencionó que el objetivo del viaje nunca fue visitar lugares de consumismo en masa, sino que iban a pueblitos. “Compartimos con indígenas, hicimos muchos amigos que nos dejaron entrar a sus hogares, lo mejor de todo es que con quien hablábamos terminábamos charlando sobre la sopa, el tereré y el guaraní”, contó.

Los ciclistas regresaron ayer y prometieron planear más andanzas juntos. “La vida es una sola y no se repite jamás, lo hicimos por amor a la vida”, concluyó.

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