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“No voy a salir si no cumplen la condición que les puse”

 

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 Sustento. Las familias afectadas no quieren quedarse sin animales, ya que en algunos casos son el único sustento.


Rosila Estigarribia (70) vive desde hace 64 años en el barrio San Estanislao de Asunción. De sus padres heredó algunos animales que con los años se multiplicaron. Hoy tiene 6 vacas, 70 chanchos, 50 gallinas y más de 30 patos, que son el sustento de la familia. Su terreno es afectado por la construcción de la rotonda de la Costanera Norte y deberá abandonar el sitio.

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La afectada aclaró que no tiene problemas en salir del lugar. Es más, ya firmó los papeles y solo espera cobrar lo que se le prometió, pero espera que cumplan la condición que puso. “Les pedí que traigan un tractor y pongan a nivel el terreno que compré y que lleven mis cosas y animales. Si no cumplen, no voy a salir”, dijo la doña que, según comentó, ni la crecida hizo que abandone el lugar.

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Ayer se habilitó la circulación de vehículos en la Costanera Norte para alivianar el tráfico. Muchos no están contentos con la obra, como cuatro familias de pescadores del barrio Blanco Cué que quedaron aisladas.

“Nadie vino a decirnos para salir, tampoco nos dejan muchas opciones, no podemos salir con moto ni bicicletas, porque nos cerraron la salida. Hace como 15 días dijeron que harían un camino debajo del puente, pero cuando llueve no vamos a poder pasar”, se quejó Niño Domingo Troche, quien hace más de 50 años vive en la zona.

Lo que más les dificulta es traer agua del otro lado de la Costanera porque es “arribada” y la carga se hace más pesada porque acarrean el líquido con baldes. Troche dijo que si los reubican cerca del río no tendrían problemas en dejar el lugar, siempre y cuando puedan llevar sus chanchos y gallinas. “La gente nos dicen por qué no vendemos y no nos vamos, pero cuando no hay pescados nuestro alimentos son las gallinas”, alegó.