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"No me abraces, por favor", pidió una enfermera a su hija

Solicitan que no les falte el equipamiento contra el coronavirus.

Un médico de 48 años redujo la visita a su mamá de 90 a una vez a la semana.

Al llegar a la casa de su madre, se saca la ropa y se pone otra, que la lleva en una bolsita. Se baña y después recién la saluda.

Así, muchos enfermeros y doctores cambiaron su rutina para no permitir el contagio de coronavirus a sus seres queridos.

Celia Franco, enfermera de la unidad Puerta del Sol, contó que el jueves, cuando llegó del trabajo, su hija quiso recibirla con un abrazo.

“’No te me acerques, por favor’, le dije y le expliqué que tengo cuidados para no exponerle. Muchas veces la familia te discrimina”, comentó.

Se mostró en contra de la práctica común de llegar a la casa y abrir directo la heladera, sin lavarse antes las manos.

Las enfermeras ahora se colocan a dos metros del paciente con cuadro respiratorio, agregó.

“La gente está con miedo, pero debe ayudar en casa con el lavado constante y no aglomerar los hospitales. El estrés laboral será elevado, pero estamos preparados con capacitaciones día a día”, afirmó S.O., enfermero del IPS.

“Tuvimos muchísimas enfermeras con dengue y ahora con el coronavirus esperamos que se provea de forma adecuada los equipamientos a todos los funcionarios”, mencionó Mirna Gallardo, de la Asociación Paraguaya de Enfermería. En el sistema público trabajan alrededor de 20.000 enfermeros.

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