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No descartan que perrita maltratada sufrió abuso sexual

El sospechoso fue detenido el viernes a la mañana. Dijo que Shelby quiso morderle y por eso no la liberó.

Su rostro y sus tatuajes lo delataron enseguida. Para la policía no fue difícil identificarlo, mientras la ciudadanía exigía justicia para Shelby.

La perrita fue rescatada el miércoles por vecinos de la zona Norte de Fernando de la Mora, amordazada y atada de patas, en un baldío.

Con antecedentes por robo y medidas que le fueron otorgadas hace solo meses, Jonathan Matías Galeano Arévalo, previo a su detención, fue repudiado en redes sociales, donde se hizo viral el video de circuito cerrado de la zona aledaña al terreno donde abandonó al animal.

“Gracias a la eficiencia de oficiales de la Comisaría 2da., se le detuvo esta mañana (por ayer)”, dijo la fiscala Ruth Benítez. “Antes de que salga la orden de captura ya estábamos esperando para detenerle”, añadió el comisario Óscar Jiménez.

En las imágenes se lo ve entrando al patio en un auto y salir tras 20 minutos. La fiscala fue con policías a su casa en la Zona Sur de la ciudad, donde se toparon con pruebas que lo hundieron más.

“La camisilla, la bermuda, el calzado que se ve en el video. En el fondo encontramos una piola con un nudo atado a una rama que coincidía con laque tenía la perrita”, contó la fiscala, añadiendo que, ante esto, determinaron que ahí fue que ocurrió todo. Otras pruebas abrieron un abanico nuevo de posibilidades en el caso.

“También hallamos almohadones con restos de pelaje que coinciden con el color de la perrita y ciertas manchas que analizaremos si es sangre u otro fluido”, declaró. Ante este hallazgo investigarán si Shelby fue sometida a abusos sexuales.

Dijo que entró a baldío para liberarla

El muchacho de 23 años negó haber cometido el hecho. “Su declaración fue muy ambigua, hubo muchas contradicciones”, señaló la fiscala.

Jonathan dijo que solo vio a la perrita y que quiso liberarla, pero como ella le quiso morder: no pudo, entonces la dejó allí tirada. “Eso es prácticamente imposible. La perrita tenía el hocico totalmente atado, no solo con una piola, también tenía restos de alambre, imposible que intente morderle”, aseguró la fiscala Benítez.

Familiares lo defendieron

En la casa, Jonathan vivía con su abuela, su madre y dos sobrinas, quienes negaron categóricamente haber visto en ese lugar a la perrita. “Lo que digan es irrelevante para la Fiscalía teniendo en cuenta los elementos encontrados que lo involucran”, dijo Benítez.

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