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Ña Keka, la maestra en carnear chanchos es la más solicitada en Semana Santa

La doña faena solita 2 o 3 cerdos por día. Por su impecable trabajo, no para de recibir pedidos.

Desde la semana pasada, el celular de doña Claudelina Duarte (47) no para de sonar. Su impecable trabajo en su oficio como carnicera de chanchos, la convirtió en la más solicitada de su ciudad, Capiibary, y de todo el departamento de San Pedro.

Ña Keka, como es conocida en el pueblo, se encarga de faenar entre 2 a 3 cerdos por día normalmente, pero ahora, por la Semana Santa, ya tiene en su agenda más de 15 pedidos del kure kutu a domicilio.

“Es un oficio que heredé de mi abuela y de mi mamá, soy de una familia de maestras carniceras”, dijo a EXTRA la doña.

En cada casa que la contratan, Claudelina va cargada de varios cuchillos y una enorme olla donde hierve el agua para la limpieza del chancho.

“Para que el animal no sufra tenés que atender muy bien dónde clavar, tiene su maña, yo me subo sobre el chancho y de una le mato”, indicó la mujer.

Muchos pedidos

Debido a que ya le es imposible a ña Keka atender todos los pedidos que tiene, le derivó el trabajo a sus hijos, sobrinos y hermanos, a quienes enseñó a saber carnear los cerdos. “Hace poco me operé también y el doctor me dijo que no puedo hacer mucho esfuerzo aún por eso yo sola no me encargo de todo”, señaló la doña.

Cobra “a voluntad”

La maestra carnicera mencionó que ella no pone un precio fijo por su servicio, sino que pide que le paguen “a voluntad”.

“La gente me da un poco de carne, sangre o grasa y a los que más necesitan yo misma les compro su carne”, comentó. Resaltó que por su experiencia ya sabe con la mirada qué cerdo tendrá rica o no la carne.

Comida en Semana Santa

Pese a que muchos no van a recibir la visita de sus familiares esta Semana Santa por las restricciones, los lechones, gallinas, vacas, ovejas y hasta conejos no se salvarán de ser faenados.

“Muchos ya mataron a sus animales desde la semana pasada, otros compran para su comida antes de que sea muy cara. La mayoría se prepara porque viene su gente de Asunción. Les reciben con queso, miel y carne. Ni las abejas se salvan más esta Semana Santa”, dijo Josías Medina, de Pilar.

Doña Emiliana Pereira, de Capiíbary: “Mis hijos no van a venir esta vez por las restricciones, me dijeron que van a venir más adelante. Igual, yo por tradición, ya no le quiero ver a mi chancho en el chiquero y voy a matarle mañana a primera hora (por hoy), voy a guardar su carne en la congeladora”.

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