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Médico: la historia de 30 años de guardia navideña en el hospital

El doctor Jesús Marín contó que pacientes le regalaban desde cartas hasta chanchitos.

La mujer escondía celosamente una bolsa de arpillera entre sus brazos, mientras cruzaba la puerta del Hospital de Trauma.

Largos kilómetros recorrió desde el interior hasta Asunción para consultar con el doctor Jesús Marín, a quien iba a regalar un chanchito por salvarle la mano una Navidad.

“Me trajeron durazno, huevos y gallinas caseras. ¡Una vez me trajeron un chanchito!”, contó emocionado a EXTRA el profesional que anoche cumplió su guardia navideña número 30.

Contó que lo lió por su mesa, pero el audaz cerdito se escapó y obligó a enfermeras y guardias a perseguirlo por todo el hospital. “¡Se rieron todos! Estoy muy agradecido”, afirmó.

Entre risas y lágrimas lo tuvieron sus pacientes a los que, a largo de los años, les salvó manos y otras partes del cuerpo.

No obstante, dijo que los regalos más emocionantes le dieron niñitos.

“Me escribieron cartas y todo de agradecimiento, las criaturas. Uno de ellos, un niño que se reventó la mano, se la reconstruí y empezó a escribir otra vez”, relató.

Familia sin él

Marín refirió que una de las cosas más duras de entregarse por completo a su laburo es haber dejado la mesa familiar durante estas tres décadas.

“Este año ya me reclamaron mis hijas. ‘Papá, yo nací y crecí sin pasar una Navidad contigo’, me dijo una de ellas. Pero es mi profesión y es lo que elegí. Voy a seguir hasta que Dios me permita”, aseveró.

No obstante señaló que religiosamente en Navidad y Año Nuevo sus hijos van hasta el hospital para felicitarlo.

“Me traen cena o helado. Después se van a la fiesta y yo me quedo acá a operar. Pero soy feliz, si volviera a nacer estudiaría otra vez Medicina”, acotó.

Añadió que en el nosocomio también forman cada año como una gran familia. A las 21:00 se juntan para cenar.

Los residentes traen alguna comida más rica, siempre. Acá compartimos cerca de 50 personas. La vida es de camaradería, todos somos importantes. El camillero es héroe acá”, expresó.

VARIOS CD de regalo

Contó que luego de regresar de su especialidad en Brasil en el año 1990, con él se fundó el servicio de Cirugía de Manos y Microcirugías.

Desde aquel entonces, el médico decidió repartir el espíritu findeañero en discos. A todas las personas que lo visitan él les regala un disco con músicas navideñas.

“Son los clásicos, soy tradicionalista. Hago el pesebre con mis hijas y les digo que algún día me voy a ir, que sigan haciéndolo con sus hijos”, afirmó.

Dijo que el año donde atendieron más pacientes fue en la transición de los años 1999 al 2000, con 38 casos.

“En el año 2015 comenzaron a aumentar las criaturas”, manifestó. El doctor Jesús, tocayo del que está en el pesebre, es feliz curando y salvando vidas.

Pelota especial

El médico contó que uno de los regalos que le sorprendió mucho lo había recibido el año pasado. “La última vez que recibí algo fue de una señora de Quiindy que me trajo una pelota de Olimpia”, contó.

Graves secuelas

Pidió que la gente sea consciente al manipular los explosivos. “Una herida puede cicatrizar, pero quedan las secuelas, esas son las que cambian la vida de una persona”, apuntó.

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