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Mamá vive un infierno desde que denunció que su hija fue abusada

El autor del vejamen es un familiar. La mujer exige justicia.

Con pena pero sin temor, María G. denunció a su sobrino por abusar sexualmente de su hija de 13 años.

En una tarde de agosto del 2017 la adolescente confesó a su mamá lo que había sucedido y hasta entonces comprendió que fue abusada. Para la jovencita fue difícil explicarlo porque estaba perdidamente enamorada de su primo hermano, siete años mayor que ella.

“Él le engatusó con regalos, con atención. Cuando le propuso tener relaciones, ella no quiso pero la obligó a hacerlo. Ella quedó muy afectada”, dijo la mamá.

Ataque de parientes

El sobrino se encuentra detenido en la Comisaría de Paraguarí y las partes (todos parientes) enfrentan un juicio oral.

Desde entonces, María y sus seis hijos viven un infierno. La mujer manifestó que su concuñado, padre del denunciado, la amenaza de muerte y de acabar con su familia.

“Cuando salgo para trabajar, él está frente a mi casa. Cuando llego, él está frente a mi casa. Me dice de todo, siempre está vigilándonos”, señaló la denunciante.

La mamá no olvida la amenaza del señor: “No te va a salvar ni la policía, ni la Fiscalía, ni la Codeni. Acordate que tenés más hijas”.

En febrero pasado, su hija de 12 años fue a comprar golosinas a la despensa. María la miraba desde el portón de su casa. El concuñado entró a la almacén y habló con la niña. “Mi hija salió corriendo, le pregunté qué le dijo el tío pero no quiso decirme hasta varios días después. El degenerado le dijo que era más linda que sus hermanas y que si le acompañaba le daría plata”, aseguró la señora.

María denunció el acoso y las amenazas del esposo de su cuñada. Pero se ganó más enemigos: los demás parientes empezaron a maltratarla.

“Solo pido a la Fiscalía que se mueva. Temo por la vida de mis hijas. Estoy desesperada y abandonada”, dijo la madre.

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