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Lince violento: "No me pegó, me interpuse cuando le pegó a mi amigo"

Según la policía, la mujer ni siquiera quiso hacer la denuncia. Agentes de la comsiaría 33 actuaron de oficio, dijeron.

Menos de 24 horas fueron suficientes para que José Luis Orrego, oficial segundo de la Policía, retorne a la calle.

El viernes, el uniformado de 27 años destinado al Grupo Lince protagonizó una tenaz persecución a su mujer, Evelin Lorena Samudio, a quien atacó a golpes.

“Estaba toda ensangrentada cuando intervenimos, pero ella decidió no hacer la denuncia”, contó el comisario Luis Goiburú, jefe de la Comisaría 33 Central de Capiatá, donde ocurrió el hecho.

El jefe policial explicó que ellos actuaron de oficio y que el hombre se había entregado horas después.

Por su parte, en contacto con EXTRA la joven negó que su marido la haya golpeado.

“No me pegó a mí, me interpuse cuando le pegó a mi amigo”, refirió la chica.

Sin embargo, de acuerdo al informe policial, ella recibió golpes de puño por parte de su pareja, quien además realizó cinco tiros al suelo para luego huir del lugar.

Todo ocurrió luego de que el hombre pillara que su mujer se encontraba al mando de su automóvil Toyota Allex en compañía de otro hombre, según ella su compañero de trabajo, Gonzalo

A bordo de su coche Nissan Sunny, el uniformado les dio alcance en el kilómetro 22,5 de la Ruta I, donde los interceptó.

“No creo que él me pudiera llegar a matar, estaba muy enojado nomás”, justificó Lorena.

Fue a vivir con su mamá

La mujer del uniformado contó que tras lo ocurrido decidió ir a vivir a la casa de su madre.El uniformado fue liberado en la tarde-noche del viernes tras comparecer en la oficina del fiscal de turno Benjamín Maricevich, quien dispuso su libertad.

Intentamos hablar con el jefe del Grupo Lince, comisario Mario Roa para saber qué determinación se tomará en torno a esto institucionalmente, pero no pudimos contactar con el mismo.

Es crimen, pero lo liberaron

Con la entrada en vigencia de la Ley N° 5378, el Código Penal amplió la pena privativa de libertad de uno a seis años a los hechos de violencia familiar, convirtiéndolos así en crimen.

Además, estipula como agravante que existiera lesión grave; por lo que podría extenderse aún más la expectativa de pena para los casos particulares.

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