Actualidad

Lenta e indignante justicia acabó en feminicidio en Itapúa

Perla pidió auxilio, pero denuncias no llegaron a la Fiscalía. Bebé de 2 años fue único testigo del asesinato y el autor se quitó la vida.

A gritos Perla Susana Ricardo Vera pidió auxilio, pero la Justicia no la escuchó. Tres veces en un mes se fue a la Comisaría 26 de Jesús de Tavarangue (Itapúa) y al Juzgado de Paz para que su ex, Néstor Rubén Escobar, dejara de violentarla.

Desde el 28 de septiembre, la joven de 24 años denunciaba al hombre de 29 años. Aún con una orden de no acercarse a ella, la golpeó el lunes y él ayer la asesinó.

Néstor la interceptó al salir de su casa, a eso de las 8:30, en el barrio 8 de Diciembre. Le disparó cinco veces y luego se disparó un balazo en el pecho.

Él murió al instante. Perla fue hallada aún con vida por su madre, que rescató de la terrible escena al bebito de dos años de ambos. “No tenemos testigos presenciales, solo el bebé que se quedó en el carrito. Él vio todo”, lamentó el suboficial superior Patricio Benítez.

La víctima fue auxiliada al hospital regional de Encarnación, pero falleció en el camino.

El uniformado señaló que la orden judicial fue emitida el 30 de septiembre por la jueza Soledad Benítez, la misma que un día antes advirtió a Néstor que podía ir a prisión por haberla agredido el lunes.

“El lunes el autor se fue y le golpeó. Ella vino, hizo su denuncia y ayer él tenía audiencia. Seguramente ahí fue que la jueza le dijo que iba a pasar todo a la Fiscalía y que iba a ser imputado. Eso no aceptó y por eso se fue a hacer lo que hizo”, dijo el agente.

Sobre eso, la jueza justificó que la advertencia se habría dado en el contexto de una nueva denuncia de Perla, y que se le tenía que notificar sí o sí a él.

“Ella pidió medidas respecto a su hijo, el nene de 2 años, y yo saqué una prohibición de que él se acerque a su hijo. Estaba notificado de todas las resoluciones, eventualmente sabía que iba a estar sancionado penalmente”, expresó Benítez.

Refirió que avisó el mismo lunes a la Fiscalía que él violó la orden de restricción, pero que “lastimosamente por desacato nomás” debía ser procesado, por lo que el procedimiento fue lento y la Fiscalía no pidió a tiempo que se lo detenga. “No sé si iban a dictar también captura inmediata. Tiene su procedimiento penal. Nosotros lo que hacemos es sacar un proveído y remitir a la Fiscalía. Ellos tienen que darle entrada”, indicó.

Luchaba por salir adelante

A principios de octubre, Perla ya había sido noticia, pero aquella vez por sus maravillosos trabajos en madera. Con la carpintería sostenía a sus dos hijos de 2 y 4 años, que hoy quedaron huérfanos.

Dejá tu comentario