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Jueza iba a visitar luego de un mes a su mamá, el sábado

Dejó un huérfano de 13 años con síndrome de Asperger (autismo).

Los días eran casi todos iguales para Diana Eveline Mereles Duarte. Llegar un sábado a las 8 de la mañana al Juzgado era el inicio de su rutina normal y las salidas podían extenderse hasta altas horas de la noche.

“Pasaba madrugadas trabajando, casi no existían fines de semana ni feriados. Muchas veces reclamábamos su ausencia”, relató Karen Mereles, su hermana. Ella les explicaba que así era su trabajo.

La magistrada de 38 años era “la del medio” entre cinco hermanos: Wilder, Mabel, Diana, Karen y Charles. “Fuiste guía y capitana de ese tremendo equipo”, afirmó su hermano mayor, Wilder.

Creció en el barrio San José de Ciudad del Este, pero por algún tiempo se mudó a Santa Rita buscando un mejor porvenir, hasta que hace cuatro meses la designaron jueza en lo civil de Hernandarias, donde le arrebataron la vida de forma atroz. “Luchó con garras y todas sus fuerzas contra el falso protector que finalmente terminaría siendo un verdadero sociópata”, expresó Wilder.

Ese día, la mujer iría a visitar a su madre luego de un mes sin verla. “No venía a visitar a mamá, por miedo al COVID-19. Siempre le cuidaba, pero ese día tenía la idea de hacerle una visita sorpresa. Le mandó un audio a mi sobrino comentándole su idea. Pensaba pasar la noche con mamá”, refirió Karen.

Diana nunca llegó. Diana dejó huérfano a un pequeño de 13 años. “Nació con síndrome de Asperger (autismo). Ella solo pensaba en el bienestar de él. Nos decía que su mayor miedo era faltarle algún día a su hijo, porque el mundo es cruel para su condición”, lamentó Karen.

Desde las 8

Don Pedro Scappini, padre del autor, relató que la jueza estuvo en el Juzgado desde las 8 de la mañana. “Pasé por ahí cuando me fui a cobrar, vi el auto y le pregunté a mi hijo si de quién era, me dijo: de la jueza”, contó. Wilson dijo que “el diablo se apoderó de él”. Antes de cometerlo consumió crack toda la tarde.

“Era una mujer extraordinaria”

“Es algo catastrófico todo lo que está pasándonos”, dijo a EXTRA Karen Mereles, hermana de Diana. Contó que ella era una mujer a quien el dinero era lo último que le importaba. Era muy dada a su trabajo, su familia y seres queridos. “Era una mujer extraordinaria”, aseveró.

Crimen empezó en las escaleras

El autor confeso del crimen, Wilson Scappini, compareció ayer ante la fiscala del caso, Natalia Montanía, y fue imputado por homicidio doloso. El crimen ocurrió alrededor de las 15:07 cuando salía de su oficina en el segundo piso del Juzgado. Fue interceptada por el guardia en la escalera, donde la atacó con un extintor. Ambos rodaron por las escaleras y posteriormente, él la arrastró hasta el pasillo con un prolongador en el cuello. Allí la golpeó y mató con una piedra.

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