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Joven raptada bajo engaño: "Mi mamá quiere que volvamos nomás ya"

Escapó de desconocido que la mantuvo encerrada durante 12 horas.

Lisa Arce no podía dormir. No paraba de dar vueltas en la cama, cuando su celular sonó repentinamente, cerca de la 1:15 de la madrugada de ayer.

Una mezcla de sentimientos de alivio y preocupación la invadió, al escuchar la voz de su hermanita Rosana, al otro lado del teléfono. El alma casi le salió para afuera, pues habían pasado más de 12 horas de no saber de ella, luego de que un extraño se la llevara bajo engaños, al mediodía del pasado sábado.

Lisa rompió en llanto y sin demora partió hacia la Comisaría 3ra. de Asunción. “Me abrazó y lloró. Estaba muy shockeada”, contó.

Oriundas de Concepción, las hermanas Lisa y Rosana Arce llegaron a San Lorenzo para trabajar y estudiar. Lisa, de 22 años, fue la primera en migrar con el anhelo de una vida mejor y hace cuatro meses se unió a ella su hermanita, de 20.

Trabajando de niñera, Rosana empezó a ganarse su propio dinero, pero no pudo evitar sentirse tentada por la idea de un millonario sueldo, que le ofreció el desconocido.

Su inocencia la llevó a doce horas de terrible desconcierto, en una casa en inmediaciones de la avenida Artigas, en el barrio Jara de Asunción. “Mi mamá quiere que volvamos nomás ya”, refirió Lisa a EXTRA.

La joven relató que Rosana le contó que durante el tiempo que estuvo encerrada, el hombre le sacó su celular y le dijo que su hermana los alcanzaría allí, pero que como nunca llegaba, Rosana empezó a sospechar que algo pasaba y decidió esperar el momento adecuado para escapar.

En un descuido del hombre, así lo hizo. Corrió hasta que encontró a una mujer en la calle.

Fiscalía tiene pistas del hombre

El caso fue depositado en la oficina de la fiscala Claudia Morrys, especializada en Trata de Personas, desde donde ya cuenta con algunos datos, para identificar al autor, quien dijo llamarse Luis Báez.

Luego de escapar, Rosana corrió sin destino fijo, pues ni siquiera conocía la zona donde fue a parar. En la calle se cruzó con una mujer, le explicó lo que le había pasado y le pidió que le prestara una llamada. Así se comunicó con Lisa y en una patrullera llegaron a la comisaría.

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