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Fue a Asunción para trabajar y la violaron

Le mintieron diciéndole que cuidaría a una abuelita.

Una joven de 28 años, que vivía en Canindeyú, viajó en octubre del año pasado a Asunción, segura de que le esperaba un trabajo digno con el que iba a seguir manteniendo a su hijo de 11 años.

Le dijeron que cuidaría a una abuelita y que ganaría G. 1.800.000 mensualmente. Pero nada de lo que le prometieron era cierto. Muy dolida, contó ayer al programa Siempre Pelusa que quien le convenció de ir a la capital fue Lidia Meza, la joven que fue asesinada por el narco Marcelo Pinheiro, alias Piloto, en la Agrupación Especializada en noviembre pasado.

Según su relato, al llegar a Calle Última la aguardaba Lidia en un vehículo de color negro. Ella subió y enfrente iban dos hombres, a quienes no conocía.“Decían muchas cosas que ya no me acuerdo. Decían que íbamos a llegar a la casa de su abuela. Yo no llegué a ninguna casa, a mí me llevaron cerca de un arroyito.

Ahí abusaron de mí, estaban a cara descubierta”, dijo la joven madre, que no sabía ni en dónde estaba en ese momento.La finada Lidia Meza no habría hecho nada para defenderla. “Llegó a pegarme por mi cara”, añadió la afectada.Cuando regresaban, se quedaron en un callejón y ella logró escapar.

Pidió ayuda a dos hombres en moto, que le contaron que estaba en Luque y le ayudaron a llegar a la iglesia, pero sin alzarla al biciclo, porque no querían meterse en problemas. En el templo habló con un sacerdote y le dijo que necesitaba volver a su casa en el interior, sin mencionarle nada del abuso.

El pa’i le dio para su pasaje y con su asistente le llevó a la terminal. Volvió a su ciudad y denunció el hecho, aunque sin encontrar solución. Producto de la violación, ella quedó embarazada y ahora tiene 4 meses de gestación.

Tuvo que mudarse muy lejos

Un tiempo después del terrible suceso, ella afirma que volvió a ver un auto negro rondando su casa en Canindeyú, muy similar al que usaron los abusadores. Por seguridad, decidió volver hacia la capital.

Contó a EXTRA que hace poco cayó en el micro y aparentemente se fracturó la mano. Fue hasta un seguro de pasajeros que cubría la empresa, pero no pudo ir a un traumatólogo por falta de recursos. Necesita que la empresa se haga cargo.

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