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Feroz quebranto por dos "poseídos" por Free Fire

Adolescentes no dormían para meterle al videojuego.

Don Guido Penayo en principio creyó que la actitud de su hijo se trataba de una broma. Estaba agresivo, no comprendía lo que se le decía, no dormía bien. Comía, pero ¿qué le estaba pasando?

Hace unos días, su hijo de 16 años le pidió prestado su celular; le dijo que no, pero su reacción fue aún más violenta.

“Primero pensé que estaba poseído. No me pegó ni nada, pero estaba como fuera de sí, temblaba de pies a cabeza”, dijo.

Luego de indagar, en el asentamiento 8 de Diciembre de San Estanislao (San Pedro), el papá supo que el amigo del chico también tenía los mismos comportamientos.

Los vecinos comentaron que todo era por culpa del conocido videojuego Free Fire, donde la principal diversión es matar con diferentes armas y lograr puntos. “Ya no comía y no dormía. Ahora dos lo que están afectados, pero jugaban entre nueve muchachitos por ahí”, dijo una pobladora.

“Él me decía que el juego se le presentaba. Que parecía que le estaban amenazando. Los vecinos dijeron que agarró machetes y jugaba, pero eso no es cierto. Le llevamos al médico Antonio (médico ñaná de la zona)”, contó. El papá agregó que un sacerdote de la zona también se fue a hacer una misa y que rezó por él.

Actualmente, el chico se encuentra más tranquilo y ya está siguiendo un tratamiento médico. “Aconsejo que vigilen a su familia. Mi hijo había sido jugaba a la noche. Muchos no creen que puede afectar. El médico (ñaná) dijo que su mente se quedó vacía”, expresó.

Suicidios y otros hechos violentos asociados a este juego hubo en Argentina, El Salvador, etc.

Personas que no descansan son propensas

Para el psiquiatra Manuel Fresco este tipo de conductas es típico en los adictos a los videojuegos, aunque las consultas no son muy recurrentes. “Algunos presentan un estado de trance, se contorsionan, hablan en lenguas, como en las películas. Comúnmente, hay una predisposición en una persona, como la falta de sueño o la alimentación, es decir, una extrema fatiga”, explicó el profesional. Indicó que tanto los chicos como los adultos pueden sufrirla.

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