Extra

Actualidad

Enterraron vivo a un perro: lo rescataron, pero no aguantó

Conmoción entre los animaleros de Ciudad del Este. Muchos se ofrecieron a ayudar, pero ya fue tarde, sufrió demasiado.

Los lloriqueos de un perrito llamaron la atención de unos vecinos que en principio pensaron que alguien lo dejó por ahí, por lo que no le hicieron mucho caso, pero con el correr de las horas el animal no dejaba de lamentarse, como si fuera que pedía ayuda.

Fue así que comenzaron a buscar tratando de ubicarlo, pero no dieron con él. Al día siguiente, los ladridos comenzaron nuevamente, y un señor ya no soportó más y antes de ir a su trabajo empezó a buscar en los patios baldíos. Cuando estaba a punto de darse por vencido, vio un hueco en la tierra, que estaba recién tapado y se dio cuenta que de ahí venían los ladridos.

Aterrorizado, comenzó a cavar junto con otro poblador y se encontraron con algo espantoso; en una bolsa de basura estaba el perrito, enterrado. Rápidamente desataron el hule y lo liberaron, pero el pobre cachorro estaba muy débil por la falta de oxígeno, pues estuvo ahí un día.

El peludito tenía una horrible herida en la zona de la pelvis, que ya estaba totalmente sarnosa.

“El señor que lo rescató, lo sacó de la bolsa y le dejó ahí, pues debía ir ya a su trabajo. Según comentaron, los dueños le tiraron porque tenía gusanos”, manifestó muy triste Amalia Benítez, una de las pobladoras que le dio agua al animalito.

El lamentable hecho ocurrió en el barrio San Agustín de Ciudad del Este, Alto Paraná. “Desde el miércoles escuchamos los ladridos, pero recién el jueves el animalito fue rescatado” añadió Amalia.

Rápidamente el hallazgo fue comunicado a los integrantes de la página de Facebook “Rescate CDE” quienes alzaron el video del animalito en su página, para que alguien se pueda hacer responsable de él y costear los gastos de la medicación.

No aguantó

Muchos internautas se compadecieron del peludito y dijeron que van a pagar el tratamiento, pero antes de que pueda ser auxiliado, el pequeñín no aguantó las heridas; ni las horas que pasó bajo tierra, y terminó falleciendo.

“La cara del perrito expresaba mucho dolor, a mí me afectó muchísimo verlo así, sin poder hacer nada. No sé cómo pueden existir este tipo de gente que no le interesa el sufrimiento de un animal. Lo de la herida se puede tratar y curar ”, expresó la animalera. De los dueños del perro nada se sabe, presumen que son de otro barrio y que lo vinieron a enterrar para deshacerse de él. ¡Tristísimo!

Dejá tu comentario