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En silla de ruedas vende sus asaditos frente a Clínicas

José Villasboa y Andrónica Fleitas se conocieron en el albergue del Hospital de Clínicas, en un momento difícil de sus vidas.

Él se había quedado en silla de ruedas tras recibir un balazo que le afectó la columna y ella comenzaba la lucha por la salud de su hijito Manuel.

Como una casa que se construye ladrillo a ladrillo, así de a poco, nació el amor entre los dos y ahora son una familia.

Hace un tiempo decidieron salir del albergue y encontraron un alquiler en los alrededores. “Ahí ya no podíamos vivir porque íbamos a trabajar y eso no está permitido”, contó el hombre.

Después de pensar un montón, resolvieron que la mejor opción que tenían a mano era vender asaditos en la vereda del Hospital de Clínicas, sobre la transitada calle Coronel Cazal.

Un primo que vive en San Lorenzo le regaló a José la parrilla para comenzar. Ya van tres meses de que se colocan cada tarde ahí; él se encarga de cocinar y ella hace lo demás. El pequeño Manuel les acompaña y se quedan hasta las 21:00 hs.

Es uno de los pocos lugares donde se encuentran todavía los asaditos bien económicos: tres por 10.000 guaraníes, con la infaltable mandioca hervida. Sobre las ventas, José dice que les va “regular porã”.

Muchos gastos

Durante el día, Andrónica se dedica a cuidar de su hijo, que sigue con el tratamiento. José también hace su rehabilitación, con la esperanza de volver a caminar. “Nada es imposible”, expresa.

Cada mes gastan un montón en medicamentos. Los que quieran brindar su aporte pueden contactar al (0984) 508 238, con José Villasboa.

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