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En la casa del horror: "Bruno tenía miedo, era paranoico"

Alba Armoa, ex novia de Marabel, ya libre, dio detalles de su relación.

Hace casi una semana, Alba Armoa, una de las sindicadas en el caso del quíntuple homicidio, ocurrido en el microcentro de Asunción, por ser pareja del principal sospechoso de los hechos, Bruno Marabel, salió en libertad y habló con Señales de Noticias Paraguay y contó los duros días que le tocó vivir.

La joven recordó que conoció a Marabel en el trabajo, en donde estuvo por tres meses. Tres semanas antes del horrendo crimen, comenzaron a hablar y salir juntos. Hasta que decidió salir de su casa, a pesar de la negativa de sus padres, se fue a vivir con el joven.

"Siempre fue muy bueno"

“Fueron como 8 o 9 días me fui a vivir con él, después de todo lo ocurrido. Estaba muy tranquilo, normal. Siempre fue muy bueno”, dijo la joven. Alba sin saber convivía en la casa con toda una familia asesinada y enterrada.

Sobre la convivencia con Bruno contó varias cosas, entre ellas que nunca se percató sobre olores fuertes en el lugar, además que usaba todo el tiempo desodorante de ambiente. Así también indicó que le insinuaba que no vaya hacia el fondo y que de hecho nunca salía de la pieza, solamente a la hora del trabajo y que solo utilizaban un portón.

“La luz de la sala sí se apagaba, pero el de la pieza no quería porque decía que alguien le va a estirar de su pie, que tenía miedo. Era medio paranoico. Decía de forma graciosa, yo tomaba en broma”, expresó Armoa.

La muchacha indicó que en todo momento colaboró con la policía para que capturaran a Bruno y coordinó un punto de encuentro para fugarse juntos. “Creí que colaborando me iban a dejar libre. Fui presa, solo por estar relacionada con Marabel y haber estado en su casa”, dijo.

Alba añadió que no fue golpeada por nadie, a diferencia de Araceli Sosa, que también estuvo presa y recuperó su libertad. Cuando estuvo en el Buen Pastor escuchaba cosas.

“Un mes no me bajé por temor. Recibíamos amenazas de las chicas de abajo. Me solían decir: ‘escuchamos que te quieren clavar’, que te quieren hacer lo mismo que se les hizo a las criaturas. Que ‘ojalá nos saquen hasta el útero para no tener hijos’. Y esas cosas a mí me dolían mucho”, expresó la joven, quien ya comenzó un nuevo trabajo en una peluquería para salir adelante.

Alba afirmó que “aprendió de sus errores” y que buscará ser ejemplo para otras chicas que no obedecen a sus padres. “Le diría (a Bruno) que salve su alma. Aunque no sé qué más le podría decir. No quiero ni mirarle”, concluyó.

Estaba con tres internas en un lugar especial

Debido a las amenazas constantes que recibía Alba Armoa por estar vinculada al quíntuple homicidio, donde murieron tres adultos y dos niños, ella se encontraba en un pabellón denominado Seguridad Máxima.

“Yo siempre cocinaba. Estábamos entre tres personas. Cada una teníamos una cama. Me recibieron gente buena. ‘Vos tenés que pensar que vas a salir, que tu mamá está afuera esperándote’, me decían cuando se daban cuenta que ya no podía más de la tristeza”, contó Armoa.

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