Extra

Actualidad

El mecánico que alquiló la codiciada quinta de Cucho

Dijo que por respeto no convertirá en hotel la lujosa residencia.

De rápido andar, ordenado y exigente, Miguel Ayala, distribuye las tareas dentro de la Quinta Nápoles, propiedad que alguna vez perteneció al supuesto narco Reinaldo Cucho Cabaña. Su aparición en la mansión se dio, luego de que se supiera que el lugar iba a convertirse en un complejo turístico.

En ese momento, Don Miguel dijo que solo era el “encargado”. De esta manera el misterio en torno a la identidad de la persona que alquiló el inmueble al estado, iba en aumento. Corrían rumores de que el inversor tenía dudosos antecedentes, incluso que tendría nexos familiares con Cabaña, hoy encerrado en Tacumbú.

Harto de las especulaciones, Ayala reveló a EXTRA, quien es la persona que se armó de coraje y tomó posesión de la réplica de la Hacienda Nápoles. “Yo soy el único administrador, yo firmé el contrato con la Secretaría Nacional de Bienes Incautados y Comisados (Senabico)”, confesó.

Aseguró que no cuenta con ningún tipo de antecedentes. “Soy un tipo trabajador, nunca en mi vida pisé una comisaría”, expresó.

Don Miguel, oriundo de Paraguarí, es de profesión mecánico, aunque también dijo tener dotes de panadero, oficios que aprendió tras emigrar a la ciudad. “Tengo un local de venta de repuestos nuevos y usados en San Lorenzo, un día llegó un cliente a mi local y me contó que la quinta se quería alquilar”, explicó.

El capital Según Ayala, luego de aquella noticia preparó la carpeta con la oferta y la entregó a Senabico, cinco días después le dieron el ok. En el documento que el hombre tiene en su poder, consta que el contrato de alquiler se firmó el pasado 15 de enero. Al ser consultado sobre el origen del dinero que utilizó para invertir, Ayala fue claro.

“Tengo una hermana de 52 años que vive hace mucho en Alemania, ella invirtió conmigo G. 70 millones y yo hice un préstamo de G. 50 millones, en total G. 120 millones es lo que gastamos hasta ahora”, detalló. Junto a su esposa sus dos hijos, primos y otros parientes, Miguel se encarga de explotar la mansión ubicada a orillas del lago Yguazú, en Juan E. O’Leary, Alto Paraná. El nuevo administrador, mencionó que volvió a contratar al ex capataz de Cucho. “Es muy guapo y conoce la quinta a la perfección”, dijo.

cucho contrato.jpg

No se convertirá en un hotel

Al principio se manejaba que la quinta ofrecería al público la posibilidad de alojamiento, sin embargo, el dueño temporal prefirió suspender esta opción. “Por respeto a Cucho y su intimidad, no voy a habilitar las piezas”, expresó.

Por otro lado, Ayala agregó que tiene cierta experiencia en el manejo de lugares turísticos. “Yo era el administrador del parador turístico Centu Cué de Villa Florida, Misiones, ahí también invertí algo de plata, pero lastimosamente el negocio no prosperó”, comentó.

Dejá tu comentario