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Doña denunció a su concu por llegar tarde a la casa

Tiene exclusión de hogar, su pareja alegó maltrato psicológico. Trabajador viaja de arroyos y esteros a la capital, todos los días

Cuando el pasado viernes, Víctor Arrúa (28) llegó a su casa del barrio San Miguel, de Arroyos y Esteros, en el Departamento de Cordillera, se llevó la peor sorpresa de su vida.

Su pareja le mostró una orden judicial de exclusión de hogar, donde decía que no podía llegar a la casa por tres meses.

La doña lo acusó ante un juez por violencia psicológica debido a que él llegaba muy tarde de su trabajo.

La mujer argumentó que eso la desgastaba mentalmente porque él se quedaba en la casa de su extra.

A Víctor no le quedó de otra que sacar sus ropas e irse de la casa.

Regulada

Ayer, Víctor Arrúa se fue a Kuimba’e Aty, donde le contó sus penas al abogado Cristhian Paniagua.

Dijo que salía de su casa a las 6 de la mañana para dirigirse a su trabajo en una ferretería que está en la avenida Artigas de Asunción, donde trabajaba hasta las 6 de la tarde, a veces un poco más.

Ida y vuelta hace más de 120 km, pero su esposa quiere que llegue temprano.

Guerra del micro

El trabajador agregó que después de salir debe caminar o agarrar un micro que lo lleve hasta el barrio Loma Pytá, para agarrar un colectivo que lo lleve a su valle, en hora pico. Y para colmo hay una regulada feroz y debe esperar hasta más de una hora el colectivo que le lleva a Arroyos.

“Cuando me subo al micro está lleno, encima es tujakue (viejo) y lento viajamos, entre bajar y subir pasajeros”, relató.

El trabajador reconoció que llega muy tarde a su valle, cerca de las 22 horas, cansado porque trabajó todo el día y por el viaje mismo. Y ahora, no puede poner un pie en su casa.

Una hora y media

Sin embargo, la señora de Víctor aseguró que máximo es una hora y media de viaje de Asunción hasta Arroyos, y que debía estar a las 20:00 a más tardar.

La sospecha de la concubina es que Víctor tenía otra y que no tenía consideración hacia ella, que le pasaba esperando todo el día. Víctor trató de explicarle a su doña que no tiene ninguna novia en Asunción, pero no hubo caso, oñemosê.

Espíritu navideño

Víctor contó que con lo que gana le da justo para mantener a su hija y a su mujer.

Como prueba de amor a su familia, dijo que hace semanas compró una canasta e iba a ir cargando cositas: pan dulce, sidra, durazno, etc.

Víctor se lamentó que con los 3 meses de exclusión lo que va a tener es “Navidad sin ti”.

Es víctima del tráfico de locos

“Lo que le pasó a Víctor es muy injusto y por eso vamos a apoyarlo para que pueda pasar la Navidad con su hija”, dijo el abogado Cristhian Paniagua, director de Kuimba’e Aty.

Vamos a apelar la decisión del Juzgado de la exclusión de hogar, ya que él no agredió físicamente a su mujer, ni tampoco la maltrató.

Su pecado es trabajar lejos de su casa y ser víctima del tráfico de locos que hay en horas pico. Su pareja no comprende eso, dijo.

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