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Dolor e impotencia: Fue a rezar y lo mataron en el micro

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Gregorio Santos Fleitas viajaba con su mujer en un colectivo de la empresa Villa Serrana cuando recibió el mortal disparo. 
Apenas terminada la misa en la basílica de Caacupé, Gregorio Santos Fleitas y su señora, Daniela Benítez, salieron a tomar el micro. Camino a la parada, compraron butifarra y chipa y enseguida abordaron un colectivo de la empresa de transporte “Villa Serrana SRL”.
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Eran las 17:30 del sábado, ambos disfrutaban de su deliciosa merienda, mientras transitaban los primeros kilómetros que les tocaba recorrer de vuelta a su casa de Barcequillo, San Lorenzo. Pese al fresquete que ya hacía, viajaban con la ventanilla abierta para dejar escapar el olor de su comida. En zona de Ypacaraí, una explosión seguida por el grito de su mujer alertó a todos a bordo. Gregorio perdía mucha sangre: el hombre de 68 años recibió un disparo en el ojo. Osvaldo Fernández, conductor del ómnibus, aceleró la marcha y se dirigió a la Comisaría 5ta., de donde fue trasladado de urgencia el pasajero hasta el Hospital Nacional de Itauguá. “Ahí no había tomógrafo, entonces fue trasladado hasta el IPS Central”, dijo el oficial Andrés Agüero. Pese al esfuerzo de los médicos, Goyo, como lo conocían sus seres queridos, no aguantó: falleció cerca de la medianoche de ayer. Santos era oriundo de Ybycuí. Inculcó el amor por las sinfonías a chicos mediante varias organizaciones, entre ellas Sonidos de mi Tierra y Tierra Nuestra. Investigan si el ataque obedeció a un conflicto que mantiene la empresa de transporte con la muni de Tobatí, donde se le prohibió operar. Tres ataques en un solo día Un micro de la Línea 18 también fue blanco de un ataque, denunció César Martínez, vocero de la empresa. Fue con piedras y balines de acero en su trayecto a Ypané. Una unidad de la empresa La Caacupeña también fue blanco de ataques en Itauguá, dijo el oficial Agüero.
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Varias horas esperaron para retirar el cuerpo de la morgue judicial.