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"De cavar pozos ciegos, ahora yo soy el patrón"

Su foto fue viral en 2014 por su dedicación. De ayudante albañil, ahora es arquitecto y dueño de una constructora.

En medio de planos, proyectos de obras y planillas de obreros trabaja muy duro hoy Roberto Ríos, de Ciudad del Este. El joven cumplió hace unos meses su sueño más anhelado: ser un arquitecto profesional.

Su vida cambió por completo desde que se viralizó en el 2014 una foto suya estudiando entre ladrillos para su examen final de historia del cole, en el fondo de un pozo ciego en construcción. Ganaba tan solo 50.000 guaraníes como ayudante.

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Cristhian Auruel, un paraguayo residente en Estados Unidos, quedó tan emocionado con la imagen que le pagó por completo los gastos de su carrera universitaria.

“Me siento agradecido con tantas personas, por eso ni un solo día de mi vida dejé de luchar para ser un arquitecto, a pesar de la ayuda que recibí, trabajé duro 6 años, a veces el cansancio me ganaba, pero seguía porque quería a toda costa ser arquitecto”, contó, entre lágrimas, a EXTRA.

Mencionó que durante su carrera pasó días sin dormir bien porque estudiaba demasiado, ya que quería aprovechar la confianza que depositó Cristhian en él. “Arquitectura es una carrera carísima, busqué la forma y conseguí”, dijo en Monumental AM.

El joven reveló que en unos meses comenzará a estudiar Ingeniería Civil como su segunda carrera.

SU PROPIO JEFE

Apenas terminó su carrera, Roberto no descansó ni un solo minuto, tanto que ya posee su propia constructora desde el año pasado. “Es increíble, de cavar pozos ciegos, ahora ya soy el patrón de mi propio negocio”, comentó.

“Mi meta no solo fue ser un profesional, sino ser una persona que le dé fuente de trabajo a mucha gente que lo necesita. Ahora tengo a mi cargo más de 50 personas” comentó.

OPORTUNIDADES

Roberto resaltó que se siente privilegiado por haber culminado su carrera, pero que a la vez muy triste, ya que varios de sus amigos no lo pudieron hacer por la falta de dinero.

“Comprobé que la fórmula no solo es ‘querer es poder’, también es mucho sacrificio y trabajo”, mencionó.

El joven reveló que durante más de 3 años solo ganaba G. 50.000 por día y que “se ingeniaba” para sobrevivir con el poco dinero. Incentivó a todos aquellos que quieran cumplir sus sueños.

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