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Condenan a argentino que explotaba a 9 paraguayas

Un argentino de nombre Ernesto David Dejodas fue condenado a 5 años de prisión por explotar a al menos 9 paraguayas, mientras su esposa y cómplice Lorna Fabiana Ruiz tiene una condena de dos años y medio en suspenso y debe hacer 100 horas de trabajo social no remunerado a favor del Estado o de una institución de bien público.

“Ayuda soy Celeste me tienen en Roberto Gómez, no me deja salir el dueño de Madryn soy de Paraguay ayúdenme”. Este mensaje, escrito en un billete de 5 pesos permitió el rescate de las mujeres explotadas hace casi tres años. Una mujer le dio a la policía en un revistero y así comenzó el caso que finalmente terminó con una condena para el caficho y su doña.

Las mujeres, que inicialmente recibieron la promesa de que iban a trabajar en Buenos Aires como domésticas, terminaron prostituidas en Puerto Madryn, provincia de Chubut, a más de 1.300 kilómetros al sur de la capital argentina. La denuncia fue formulada por María Lourdes Schlemminger, delegada de la Dirección Nacional de Migraciones de Puerto Madryn.

La funcionaria había recibido también la llamada anónima de una mujer muy alterada denunciando que en la calle Roberto Gomez al 200 tenían a una paraguaya joven explotada sexualmente. Otras llamadas similares hechas a la municipalidad denunciaban a un Héctor Omar “Cura” Segundo como el sujeto que llevaba prostitutas y drogas al cabaret.

Cuando Prefectura Naval y la Policía tomar el caso comprobaron que en la dirección se vendía alcohol y había mujeres que se prostituían. El encargado era Dejodas y en la barra atendía un travesti de nombre Luciana, encargada de los pases y las bebidas, informa el sitio TiempoSur de Chubut.

No había cartel, pero los clientes tocaban el timbre y entraban. Dejodas, quien vivía a algunas cuadras del lugar, acarreaba las bebidas y en ocasiones llevaba y traía a las chicas. En tanto, su mujer, Lorna, también ayudaba con la provisión de bebidas.

El movimiento en el local era así: Las mujeres llegaban a las 23:00 y se retiraban a las 8:00 de la mañana. “Después de las 05:00 AM todo compartido”, decía uno de los llamativos carteles encontrados en el local, cuando ingresaron los agentes.

El VIP, como le llaman a los prostíbulos en Argentina, cobraba 500 pesos (unos 70 mil guaraníes) por un “pase” o servicio de media hora y el de una hora costaba el doble. Las copas costaban 200 pesos (poco menos de 30 mil guaraníes)

En el primer allanamiento, el 15 de junio del 2016, a las 23:20, encontraron el contrato donde Ruiz aparecía como locataria mientras su marido era el garante. Pagaban 20 mil pesos por el alquiler (equivalentes a 2.800.000 guaraníes). La prefectura tuvo que pedir la ayuda de un traductor de guaraní para poder conversar con las chicas, varias de las cuales no manejaban el castellano.

Un VIP nauseabundo

Aparte de preservativos y bebidas, encontraron pulseras de colores, que servían para contar la consumisión. La casa no tenía habilitación, ni matafuegos, tenía cables sueltos, suciedad y olores nauseabundos.

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A pesar de que el acusado trató de acomodar los hechos, fue hallado culpable y condenado a 5 años.
A pesar de que el acusado trató de acomodar los hechos, fue hallado culpable y condenado a 5 años.

Dejodas dijo ser vendedor de pescado, mientras su mujer aseguró ante el juez que se dedicaba a vender cosméticos. Ambos se aprovechaban de las mujeres que eran muy pobres, con hijos chiquitos y casi no hablaban castellano. Varias no habían terminado la primaria y solo una de ellas había hecho el bachillerato.

Tres meses después, en otro operativo, encontraron a 9 mujeres, ocasión en que encontraron 49 preservativos, 103 litros de alcohol, 7 sobres de gel íntimo, un carnet de discapacidad de una de las mujeres y tarjetas con la leyenda: “Si andás buscando un buen momento Roberto Gómez”. También encontraron una tarjeta con la inscripción: “Director Espiritual” con un teléfono, además de cuadernos y libretas de anotaciones, etc., según informó también el diario de Madryn, en internet.

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