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Cae paraguayo sospechado de asfixiar a su pareja en Argentina

El cuerpo de ella apareció en una cuneta. El acusado inventó una historia, pero fue grabado por cámaras.

El feminicidio de la paraguaya Sandra Lorena Acosta Mercado causó conmoción en Argentina y en las últimas horas se confirmó la detención del principal sospechoso, su marido Édgar Martínez, en el partido de San Martín.

Un video de circuito cerrado del barrio Las Lomas de Guernica, Argentina, captó que un bulto era cargado por un hombre y luego lanzado a una canaleta. El reloj marcaba las 2:30.

Antes de las 7:00 del miércoles, un vecino llamó a emergencias al darse cuenta de que se trataba de una mujer. Era Sandra, una joven paraguaya oriunda del barrio Capitán Roa de Coronel Oviedo, de 22 años.

La fiscala Karina Guyot informó a la agencia Télam que el resultado de la autopsia indicó una muerte por asfixia mecánica y signos de lucha contra el asesino, como las uñas rotas.

Hace pocos meses se había mudado junto a su pareja, Édgar, y su hija de 2 años a una humilde casa ubicada a 4 cuadras de donde apareció el cadáver.

La policía llegó a la casa de la madre de la víctima en busca de más datos, pero ella en ese momento no sabía qué es lo que realmente había ocurrido.

Mientras esto pasaba, la terrible noticia llegó hasta los familiares de Paraguay. “Vimos que el celular de mi prima estaba en línea y llamamos varias veces. Después atendió Édgar, con una frialdad contó que se fueron hasta el centro, pero ella se subió primero al micro y que él se iba a ir con la nena a comprarle ropa”, relató a EXTRA Liz Roa, prima de Acosta.

Roa contó que lo que le pareció extraño es que el hombre haya dicho que llevó el celular de su novia para enviarle foto. “¿A dónde le iba a enviar si él tenía el celular? Algo no cuadraba. ‘Ani pejepy’apy, tranquilopa’ (no se preocupen), nos dijo”, lamentó.

"Publicaba cosas de violencia de género"

La pariente contó que su tía nunca sospechó de que él fuera violento, aunque contó que el tipo se volvió muy celoso últimamente y que por eso su prima quería volver a la casa de sus padres.

Martínez habló incluso con la Policía para hablar como testigo, pero al momento del allanamiento, el hombre se fugó y la nena tampoco estaba. Después se supo que le llevó hasta la casa de la madrina y él desapareció. “Mi prima y su familia se mudaron a Argentina hace 10 años. Publicaba cosas de violencia de género, aunque nadie supo nada de eso. Vivía para su hija, era alegre y luchadora”, finalizó entre lágrimas Liz.

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