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Caacupé: motocas fueron a bendecir sus cascos y llaves

Los fieles van junto a la virgencita, hoy arranca novenario. Un montón de familias también fueron a agradecer por la vida.

Una pareja de motociclistas puso a la Virgencita de Caacupé al mando de las dos ruedas. Miguel Rondelli y su novia llegaron ayer a Caacupé a bordo de su moto, desde Villarrica.

Mientras que varias personas formaban fila con sus imágenes de la Virgen en el brazo, Rondelli y su pareja solicitaban la bendición de sus cascos negros y de la llave de la moto.

“Es algo que teníamos pendiente desde que tenemos la moto. No pudimos venir antes porque cayó la pandemia. Confiamos en que la Virgen nos va a guiar en nuestros viajes”, manifestó Miguel.

El joven señaló que es muy cuidadoso al manejar. “Nosotros somos respetuosos, queremos a la moto para lo que se hizo: para viajar, no para jugar carrera”, apuntó.

Sobre el viaje señaló que los paisajes son “una obra de arte”, pero que lastimosamente el tráfico es caótico. “En todo el camino no vimos un policía o caminera. Los peregrinantes y ciclistas bajan por la banquilla. Los autos que acompañan a los grupos de ciclistas estacionan en cualquier parte, y eso que vinimos antes para evitar esas situaciones”, expresó Rondelli.

Agradecer la vida

Liz Mercedes Galeano miraba con admiración a su nueva y bella imagen de la Virgencita Azul, mientras su esposo Patrocinio Fretes se refrescaba con sus dos hijos en el Tupãsy Ykua.

“Vine a pagar mi promesa, había pedido que no nos falte salud y trabajo y por suerte se cumplieron. También algo muy especial para mí, que podamos construir nuestra casa propia y se me está cumpliendo”, dijo Liz con una gran sonrisa.

La familia, de Asunción, pasó por momentos difíciles en la pandemia. Patrocinio se enfermó de COVID-19 y estuvo muy mal. “Casi me llevó (la enfermedad) y le pedí a la Virgen que me ayude, que me salve... Ya me ves, acá estoy agradeciendo”, apuntó.

“No hago promesas”

Wilson Gómez, sus familiares y amigos pedalearon 450 kilómetros, desde Pedro Juan Caballero hasta la Capital de la Fe y sortearon varias dificultades.

Salieron el jueves a las 03:00 y llegaron a la Basílica ayer a las 13:00, con unas 4 horas de retraso sobre lo que habían planeado.

“Vinimos por Arroyos y Esteros. En San Pedro, Concepción, el calor nos jugó en contra, también el fuerte viento. Se pincharon varias veces las ruedas de la bicicleta, muchas cosas pasamos, pero estamos preparados gracias a la fe, a la Virgen”, apuntó Gómez.

Los miembros del grupo de ciclistas no tenían una promesa que cumplir, pero sí sentían la necesidad de acercarse a la Santa Madre, por todo lo que recibieron de ella.

“Yo no soy de hacer promesas sino de agradecer. Sé que la Virgencita tiene un gran poder y que no hay necesidad de hacer promesas, simplemente de rezar y hablar con ella porque se te atiende”, expresó Wilson.

Hoy se inicia el novenario de la Virgencita. Telefuturo transmitirá todos los días la santa misa.

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