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Bruno se tatuó a San La Muerte tras el crimen

Dijo que le cumplió a su santo una promesa. Las dos chicas imputadas como cómplices del crimen de la familia Rojas Rodas contaron pormenores del caso.

Su actuar era de lo más tranquilo y tenía la respuesta justa para cada pregunta. El 29 de septiembre, Bruno Javier Marabel llegó a su puesto de trabajo adolorido, con marcas y un dedo cortado.

"Dijo que le robaron y que su perra lo mordió cuando le ayudó a parir una de sus crías", contó con el rostro sereno Araceli. Ella y Alba Armoa Núñez, procesadas como cómplices por el quíntuple crimen, contaron los pormenores y aseguraron que están allí por haber visitado en más de una ocasión a Bruno, en la casa que alquilaba la familia de Dalma María Rojas, asesinada junto a su madre, padre y dos hijos.

Las jóvenes declararon que desde hace tres meses conocían a Bruno y que él era un excelente compañero de trabajo, atento y colaborador, por lo que nunca sospecharon que podría llegar a cometer semejante barbaridad.

"Unos días después nos contó que se tatuaría un santo, dijo que le cumplió y que él tenía que cumplir su promesa", continuaron. Grande fue la sorpresa de todos, cuando en una de sus piernas se tatuó a San la Muerte.

Ambas confesaron que estuvieron en reiteradas ocasiones en la casa de la masacre aparentemente después del crimen. Araceli señaló que llegó a concer a Julio Rojas y a Elba Rodas (padres de Dalma) pero que Bruno les dijo que no confiaran en ellos. Ambas serán trasladadas al Buen Pastor.

Estafas, juegos de azar y hasta drogas

Ever Barrios, expareja de Dalma, contó que durante su relación sufrió lo mismo que Bruno con la familia de ella. Dijo que le obligaron a entrar al mundo de la delincuencia. "Estuve nueve meses preso y Dalma me pidió que me vaya", confesó. Acotó que la chica le mencionó que abortó una vez, que sus padres se dedicaban a estafar a la gente y que su padre gastaba todo en la timba.

Añadió que Elba, la madre de Dalma era adicta a las drogas y aparentemente la mujer tenía diagnóstico siquiátrico, según lo que manejan los investigadores del caso.

Amenazó a uno

Araceli dijo que desde su celda en el retén de la Fiscalía Bruno le amenazó a Marcelo Sosa Díaz. "No digas nada porque o si no vas a encontrarme a mí", le dijo, según Araceli. Agregó que solo a él amenazó el joven.

Tenía marcas

Las chicas contaron que el 29 de septiembre Bruno llegó a su turno en la empresa donde trabajaba con marcas en los brazos, con uno de sus dedos cortados y alegó que le robaron y que su perra le mordió.

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