Actualidad

Alquiler compartido, la nueva moda anticrisis

Se llama Jo'ári y es para hallar a extraños con quienes vivir.

Compartir servicios es cada vez más común en nuestro país, desde viajes, ropas elegantes o hasta trajes de baño, pero… ¿alguna vez te imaginaste compartiendo alquiler con alguien que nunca viste en tu vida?

Esta llamativa propuesta la hace Jo’ári, una plataforma que permite encontrar a desconocidos que buscan alquilar miti-miti un departamento o casa.

La página es como una red social, donde se pueden ver varios perfiles de los interesados: con sus fotos, su edad, su trabajo, qué le gusta y qué no le gusta (entre fumar, tolerancia a personas gays, farrear, compartir baño o habitación), además del tiempo que pasará en el alquiler.

Así también, se puede elegir al compañero de alquiler por el sexo de preferencia y hasta cuánto le da el bolsillo para pagar la renta.

Pedro Valdovinos, uno de los creadores de la plataforma, contó a EXTRA que la gente puede buscar a su “pareja de alquiler” en todo el país, sin ningún costo en estos primeros meses, luego, cobrarán G. 5.000 a los usuarios para hallar a más interesados.

La idea: menos gasto

El creador comentó que la idea de la página es reducir los gastos de alquiler en el país, compartiéndolo con otra persona, además se podrá vivir más cerca del trabajo y evitarse el tráfico, dijo.

Los interesados en buscar a un compañero de alquiler pueden ver los perfiles de los extraños en la página www.joari.com.py. Pedro refirió que en un año de prueba ya varios encontraron su “media naranja” de alquiler de casa.

¿Es seguro?

Óscar Candia, quien consiguió hace 15 días un compañero de pieza con Jo’ári, contó que los primeros días se sintió “raro” vivir con un desconocido, pero que de a poco van conociéndose. El creador indicó que la página solo se encarga de mostrar los perfiles y no así de intermediar pleitos (si los hay) entre los usuarios.

Miedo al robo

“Es muy llamativa esta página porque es muy fácil de usar y le ves en fotos a la gente interesada, lo malo es que en Paraguay es muy complicado aún usarla, no sabés si te viene un letrado, que va a vivir contigo y te roba todas tus cosas, incluso eso ya me pasó con mis propios primos”, dijo Alberto Akita, de Asunción.

Teme al tesapo’ê

“Cuando vivía solo, mi novia me visitaba cada semana, luego de conocerle al chico que vivió conmigo en mi alquiler, ella venía casi todos los días, hasta que una vez le pillé en el baño con él”, dijo Javier García, de San Lorenzo. Teme que su pareja de pieza le vuelva a hacer tesapo’ê con sus visitas y levantes.

Dejá tu comentario