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"Al verle así tuve miedo de perderle, es el amor de mi vida"

El muchacho está internado en el Centro del Quemado a raíz de las quemaduras. La novia de Josué dice que esta prueba los hace aún más fuertes.

Tomados de la mano y leyendo una biblia estaban ayer Josué Pinto y Ana Garay en la cama 2 de una de las salas del Centro del Quemado, de Asunción. La pareja enfrenta por primera vez un desafío tan grande en las salas de un hospital: el muchacho debe recuperarse de las terribles quemaduras que le provocó un hombre al derramarle agua hirviente.

Pero aquel hecho criminal los hizo más fuertes. “Detrás de esta desgracia hay una misión seguramente, es lo que Dios quiso para unirnos más", expresó a EXTRA la joven.

Fortaleza en Dios

La fortaleza que reflejan es porque van a la iglesia Asamblea de Dios y tienen en cuenta las sagradas escrituras en estos dos años de noviazgo. Tanto es así que el día de la agresión ellos incluso dieron las gracias. “Agradecimos que solo se haya quemado, pudo haber sido peor”, señaló Garay.

La chica recordó ese momento: “Yo me estaba bañando, llegó su mamá pidiendo auxilio, corrí, me alteré, tuvimos suerte de que un vecino iba a salir a la ruta, Dios es poderoso y lo puso ahí. Me asusté muy grande, tuve miedo de perderle, es el amor de mi vida, él ya tenía ampollas y yo no sabía qué hacer, después me calmé”, relató.

Ana aseguró que las atenciones que recibió su pareja son bendiciones del Todopoderoso.

“Leemos un proverbio, mediante eso estamos recibiendo la ayuda de la gente, que todo esto esté pasando es obra de Él. Estamos más fuertes que nunca. Si estamos juntos, estamos felices", refirió.

A pesar de llevar más de una semana sin descansar, ella está dispuesta a velar los sueños de su amado el tiempo que sea necesario. “Cuando una está enamorada no hay algo que no haga por el ser que ama”, concluyó.

Durmió como un bebé

En su primera noche en el hospital, Josué pudo descansar. “Después de 10 días dormí como un bebé, no te imaginás lo feliz que eso me hizo”, contó. Respecto a su pareja, dijo estar aún más seguro de querer estar a su lado. “En este momento difícil ella fue más que mi pareja, más que mi apoyo”, agregó. Adelantó que sus familiares y amigos organizarán actividades para ayudar con los gastos médicos y de la casa. “Dios va a proveer todo”, finalizó.

Humilde señor le llevó frutas: Hasta la cama de Josué llegó ayer un señor de nombre Daniel Benítez con una bolsa en sus manos: tenía frutas, galletitas y otros productos. "No lo conozco, pero quise traerle algo, es poquita cosa, pero lo hago de corazón", dijo mientras iba presuroso. El muchacho le respondió: "Que Dios bendiga tu trabajo y a tu familia". El momento fue emotivo.

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