Actualidad

Adornó con arbolito el panteón de su mamá, que amaba la Navidad

Conmemoran el Día de todos los Santos y de los Difuntos en modo COVID-19, en los cementerios que abrieron solo ayer y hoy.

Ochenta años tenía doña Blanca Duarte cuando disfrutó la última navidad con sus once hijos.

Pero su muerte no le detuvo de disfrutar de esas fechas, pues sus hijas Teresa y Felicita, cada año preparan su panteón para las fiestas.

“Mi mamá cumplió este año once años de no estar con nosotros. Estaba sucio, baldeamos, sacudimos todo y le preparamos. Ella es el amor de mi vida”, contó Teresa.

Los preparativos que solían hacer a finales de noviembre tuvieron que adelantarlos ayer, ya que luego de ocho meses reabrió sus puertas el cementerio del Sur en Barrio Obrero, donde descansa ella.

Como ella, miles de personas se anotaron para poder visitar a los suyos en los cementerios del Sur, Este y Recoleta de Asunción, por el Día de todos los Santos.

cementerios-abiertos-2.jpg

“Es un promedio de mil por cada uno. El del Sur es en realidad mucho más chico con respecto a los otros, pero está rodeado de barrios populosos donde hay gran afluencia. El de la Recoleta tiene 16 hectáreas pero las visitas son más esporádicas”, explicó Gerardo Arévalos, director de Necrópolis de la comuna capitalina.

Arévalo dijo que cerca de 3 mil personas se anotaron para visitar a sus muertos en los tres cementerios municipales entre ayer y hoy, por día de los santos y de los difuntos.

El protocolo limitó bastante la entrada. “Generalmente la gente de edad es la que quiere visitar los cementerios. Y también hacen bastante número los chicos, porque era una costumbre de la gente hacerle repartir caramelos galletitas y eso”, detalló Arévalos.

El sepulturero Joaquín Bernal cuenta que él y sus colegas necesitan que se normalicen las visitas. “Nosotros no tenemos sueldo, el día a día es nuestro puchero. Queremos que se abra ya. Algunos clientes nos llamaban a pedir trabajos en sus casas y nos pagaban por giro”.

cementerios-dia-santos.jpg

En honor a Idalina

La Cruz Roja donó los trajes y con una pollada juntaron fondos para la comida repartida ayer en el karu guasu, en Capilla del Monte, San Lorenzo, en honor a la pequeña Idalina Coronel, una niña asesinada en 2006 y cuyo cuerpo fue arrojado en la zona donde hoy se encuentra su nicho. “El 6 de cada mes hacemos una actividad para los niños”, dijo su mamá Leónidas Ozuna. Muchos aseguran que Idalina es milagrosa.

homenaje-idalina.jpg

Dejá tu comentario