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Accidentes matan la vida sexual de muchos motociclistas

Cada vez son más los jóvenes que tienen disfunción por golpes. Todavía es un tabú y los varones no se quieren operar.

Los accidentes en moto se cobran cientos de vidas al año (672 finados en 2017) y dejan a muchas personas con alguna discapacidad, pero también dejan otras secuelas, de las que apenas se habla.

En estos percances, el golpe en la pelvis puede ser tan fuerte que el “amigo” queda con una lesión permanente y ya no puede responder como al paciente le gustaría, a la hora del kunu’u.

Lo alarmante es que cada vez más jóvenes son los afectados; estos tienen entre 16 y 40 años, según el urólogo Osvaldo Valdebenito, del Hospital de Clínicas.

Además de los accidentes en moto, los que ocurren en ciertos trabajos también son peligrosos. “Por ejemplo, mecánicos a los que se les cae encima el auto, albañiles que se golpean la pelvis con cosas pesadas”, refirió Valdebenito.

No se sabe cuántos de todos los accidentes terminan en el temido problema viril, pero en Clínicas atienden por año a unos 30 hombres que necesitan una reconstrucción de la uretra para poder orinar. Casi todos ellos tienen afectada también la función virila, pero no le hacen caso, dijo el galeno.

Cómo se da este problema

Para que un golpe cause disfunción eréctil, tuvo que haber dañado los nervios y vasos sanguíneos del pene.

Al momento de tener relaciones, “el paciente puede sentir, puede eyacular, pero no puede tener una buena erección o directamente no la tiene”, señaló el galeno.

Cuando el daño es irreversible es muy difícil que se pueda solucionar con la famosa pastilla o con otros medicamentos de aplicación local (cremas), explicó el médico.

El único remedio efectivo es la cirugía en la que le colocan al paciente un implante. En el Hospital de Clínicas se hizo hace poco la segunda operación de este tipo, a un paciente de 74 años. La primera se hizo en 2016 y dicen que fue exitosa.

Según el médico, las cirugías así se pueden hacer en el Hospital de Clínicas, en el Instituto de Previsión Social y en el Hospital Nacional de Itauguá.

La operación

El procedimiento es sencillo, dura una hora y al día siguiente el hombre ya se puede ir a su casa.

Tiene que esperar dos meses para volver a tener relaciones. A medida que pasa el tiempo, los controles van siendo menos.

Médicos ofrecen

El doctor Valdebenito dijo que él personalmente ya ofreció practicar la cirugía a cuatro hombres, pero ninguno quiso.

“Yo siempre ofrezco pero no se animan. Le tienen miedo a colocarse un producto extraño en el pene”, lamentó.

Es lo último que se ve

Cuando uno tiene un accidente de tránsito grave, lo primero que revisan los profesionales son los órganos vitales, la parte del pecho y el abdomen.

En un segundo momento, se atienden las fracturas y se hacen las cirugías necesarias.

Recién en un tercer tiempo se ocupan de revisar los otros órganos, como la parte urológica y la disfunción eréctil.

Ya son muy pocos los pacientes que consultan por esto último, solo en casos muy graves. La mayoría tiene miedo y vergüenza.

Afecta psicológicamente, pero los muchachos no consultan

No poder “funcionar” en la intimidad es algo que afecta un montón a los hombres en su autoestima. Principalmente los jóvenes tienen vergüenza de hablar de estas cosas, y que vayan a un psicólogo es mucho más difícil. “Lo ideal es que consulten”, dice el doctor Valdebenito, pero menciona que hay muchas dificultades, sobre todo en el interior, donde no hay tantos profesionales.

Recomienda a los muchachos consultar con algún urólogo si tienen este problema, en el Hospital de Clínicas dan consultas de lunes a viernes.

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